De enfermeros a vender chucherías en el Metro

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Foto: Archivo.

Una de las escenas que más le impacta a Ramón Agüero es cuando tiene que ver cómo sus colegas venden chucherías en el Metro de Caracas, tras renunciar a sus trabajos como enfermeros y enfermeras empujados por la hiperinflación que les hace perder constantemente peso o que les impide incluso comprar jabón para lavar sus uniformes.

Agüero, vicepresidente de la Federación de Colegios de Enfermeros de Venezuela, resume las razones de este dramático fenómeno en entrevista para Radio Fe y Alegría Noticias: “En medio día se ganan lo que ganan en un mes con menos compromisos éticos y legales”.

Esta es apenas un de las tantas razones por la que los 35 Colegios de Enfermeros de todo el país han decidido iniciar un paro escalonado que iniciara con dos horas diarias y que evolucionará hasta pasar a tres y cuatros horas.

“Se decidió irrumpir nuevamente (en las protestas) porque hemos perdido el poder adquisitivo. ¿Si no puede adquirir los alimentos para mantenerte como persona, cómo vas a sanar a las personas?”, se pregunta. “A las enfermeras no les alcanza para el jabón, y ellas históricamente se han caracterizado por su blanco uniforme”.

Trabajar para el traslado

Según Agüero, el sueldo de los enfermeros en Venezuela apenas alcanza para costear el transporte lo cual, afirma, es injusto para personas que tienen incluso niveles de postgrado universitarios.

Los Colegios de Enfermeros agrupaban de 46 mil a 48 mil profesionales hace un par de años; hoy esa data se ubica entre 18 mil y 20 mil, debido a la emigración masiva –especialmente en estados fronterizos–  y las deserciones.

“Padecemos una profunda crisis y por eso muchas enfermeras y enfermeros se han ido del país, como otros profesionales”, dice Agüero.

Los que quedan, “han perdido peso por la falta de alimentos, sufren deterioro en ropa y calzados, y han tenido que salir de vehículos, casas, motos porque es imposible mantenerlos con el salario que ganamos”.