Dejan libre a hombre que drogó y violó a una joven venezolana en Argentina

El lugar del hecho, hoy cerrado. Foto: Adrián Escandar.

El lunes 25 de enero la jueza argentina Karina Zucconi, ordenó la libertad de Irineo Humberto Garzón Martínez, un comerciante de 35 años acusado de drogar y violar a una joven venezolana en Argentina.

El caso quedó en manos Zucconi, del Juzgado Criminal y Correccional 15, quien imputó al hombre por el delito de abuso sexual simple, pero posteriormente le concedió la libertad.

La joven y su madre fueron asistidas por un gabinete psicológico.

“Mi hija está muy mal porque le dieron la libertad al hombre. Ella está ahora con asistencia psicológica”, afirmó a Infobae la madre de la joven.

La mujer pidió justicia para su hija: “Es un violador que no debería estar suelto, sino estar preso esperando el juicio. La Justicia nos dijo que está libre porque no tiene antecedentes”.

Los hechos

El sábado 23 de enero, cerca de las 2:00 pm, la joven fue citada en un local, en el barrio de Balvanera, para una entrevista laboral que había coordinado momentos antes por Facebook con un hombre llamado “Santiago”. Más tarde se comprobó que no era su verdadero nombre.

La madre de la denunciante, dijo que el acusado le pidió a su hija cenar el viernes para así “poder hablar sobre el trabajo”, propuesta que fue rechazada por la joven, que finalmente acordó presentarse el sábado por la mañana.

Curiosamente, según registros comerciales consultados, Garzón Martínez, registrado en el rubro de venta de artículos varios en la Administración Federal de Ingresos Públicos, no muestra pagos recientes de aportes a empleados.

Ante esa circunstancia, la madre le pidió que al llegar le enviara una foto del frente del comercio y los datos del dueño del lugar. 

Finalmente, arribó al comercio ese sábado, dedicado a la venta de indumentaria del rubro de la medicina, realizó la entrevista y comenzó a trabajar normalmente.

Según la joven, durante la jornada de trabajo, el acusado le ofreció varias veces “un vaso de gaseosa o de jugo” que finalmente aceptó cerca del mediodía.

De acuerdo a su relato ante los investigadores, tras beber un vaso de agua comenzó a sentirse mareada, por lo que le envió un mensaje a su hermana explicándole la situación.

“Creo que el dueño de donde trabajo me drogó porque me siento mareada”, expresó la joven en el mensaje que le envió a través de WhatsApp, agregando la dirección en donde se encontraba.

La hermana de la joven avisó de manera urgente a su madre, quien se encontraba cerca del comercio. La mujer enseguida denunció el hecho al 911, por lo que el personal policial arribó al lugar y encontraron el local con las puertas cerradas y la persiana baja.

Tras llamar varias veces la Policía de la Ciudad ingresó al sitio, detuvo a Garzón Martínez hallaron a la joven venezolana tirada sobre una escalera en el fondo del comercio con el torso desnudo y bajo efectos de psicotrópicos, con el pantalón desabrochado, descalza, inconsciente, llorando y balbuceando. Al lado estaba el dueño del negocio, Garzón Martínez, quien fue detenido.

La razón para dejarlo libre

Infobae accedió en forma completa a la decisión tomada el último lunes 25, luego de una presentación de la defensa de Garzón Martínez para lograr su excarcelación.

La defensa aseguró que tenía arraigo en un domicilio fijo en la zona de Mataderos donde vive con su hermana “desde hace más de 14 años”, que no tiene antecedentes penales ni condenas anteriores, “trabaja en forma digna en su comercio”, que “ha dado trabajo siempre a mujeres y jamás tuvo problemas de este tipo en el que involuntariamente se encuentra involucrado desconociendo el porqué”. Pidió, así, una caución juratoria, “ello atento a que el imputado no posee bienes o fortuna”.

La fiscal del caso, Silvana Russi, se opuso a la excarcelación. Los motivos eran evidentes: la imputación de abuso por acceso carnal establece una dura pena, con un mínimo que excede una condena en suspenso, que el riesgo de fuga y de que el acusado entorpeciera la Justicia era claro.

Garzón Martínez no vive en el domicilio aportado en Mataderos, según información de la causa.

La víctimas se opuso a la liberación de Garzón Martínez: “Yo no estoy de acuerdo, no me parece. Me violó y estoy sufriendo mucho”, afirmó.

El cuerpo de la joven fue analizado y se encontraron tres lesiones compatibles con una violación, en pleno sangrado.

Sin embargo, la jueza Zucconi consideró que la mera pena en expectativa no era argumento suficiente para mantener preso a Garzón Martínez.

“No hay elemento alguno de momento que lleve a presumir que el acusado intentará eludir el accionar de la Justicia”, afirmó.

Consideró, por otra parte, que su arraigo era dudoso. Así, le concedió la caución juratoria, una fianza bajo palabra, le prohibió acercarse a la víctima o contactarla, así como salir del país y lo obligó a presentarse mensualmente en el juzgado.

Infobae intentó contactar a la defensa de Garzón Martínez. Tras repetidos llamados no hubo respuesta.

La decisión de Zucconi fue apelada por la fiscal Russi.

Con información de Infobae.