Disoñemos a Venezuela

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Disoñemos a Venezuela

Disoñemos a Venezuela el comienzo de un nuevo año debe ser una ocasión propicia para alimentar los sueños y el compromiso de trabajar duro para que los sueños se conviertan en realidades.

Junto al 2022 debe quedar atrás la politiquería que busca el bien individual y de los suyos, el autoritarismo, las ambiciones egoístas y los enfrentamientos estériles que impiden la solución de nuestros gravísimos problemas y causan mucho sufrimiento.

El derecho a soñar no aparece en la Declaración de los Derechos Humanos, pero sin este derecho y sin el agua que da de beber a los otros, todos los demás derechos se morirían de sed.

Soñemos que es posible una Venezuela reconciliada y próspera, sin represión y sin miseria, con un gobierno democrático elegido mediante elecciones justas y transparentes, que cumpla y haga cumplir la Constitución y las leyes, y convirtamos el sueño en compromiso, en proyecto, al que dedicamos nuestros esfuerzos y luchas.

Por ello “Disoñemos” una nueva Venezuela, es decir, soñémosla y diseñémosla al mismo tiempo. El sueño sin proyecto, sin acción comprometida, es pura ilusión. Pero el proyecto sin sueños, sin pasión, sin capacidad emocional, no moviliza.

En palabras de Paulo Freire: “Si realmente logramos creer en lo que parece imposible, si logramos multiplicar personas que crean en ello, lo que parecía imposible será la realidad de mañana. La realidad de los sueños realizados”.