Educación a distancia: ¿quién hizo la tarea?

Foto: Meli Espina

Hablar de la educación en casa en Venezuela es un tema controversial. Sin experiencia previa, con limitaciones tecnológicas y de conectividad se ha desarrollado el calendario escolar. ¿Fue real el año escolar?

En medio de este contexto de adversidades y retos, ¿quién hizo la tarea? para garantizar la educación de 8 millones 763 mil niños, niñas y adolescentes que según registros del Ministerio del Poder Popular la Educación iniciaron el año escolar 2020-2021 a distancia.  

Liannez Delgado, coordinadora pedagógica de escuelas de Fe y Alegría Oriente, comparte la experiencia de la educación en pandemia. “En el marco de la educación a distancia nos preguntamos ¿quién hizo la tarea?, ¿los niños, los papás, el internet? Tenemos de todo un poco. Desde la experiencia vivida hemos visto a padres involucrarse muchísimo más en la tarea de los niños a través del uso de aplicaciones y plataformas tecnológicas que facilitaron el proceso a quienes tienen acceso”.

Liannez Delgado, coordinadora pedagógica de escuelas de Fe y Alegría Oriente | Foto: Meli Espina

Hay otra realidad muchos más amplia que ha acompañado en su gran mayoría los representantes con menos recursos y acceso a tecnologías “niños que estaban detrás de un papá que visitaba las escuelas y copiaba la tarea porque no tiene el equipo móvil, o computador y que tenía que sentarse cansado y con muchas cosas pendientes y tiempos distintos al ritmo que lleva una escuela”, aseguró la profe. 

Para muchos, la práctica ha sido positiva y ha permitido estrechar lazos y compromisos con los niños. Representantes como Evelin Figuera hicieron la tarea y comparten su experiencia.

“No puedo quejarme de la actividad escolar en casa porque me ha funcionado establecer una rutina con mis hijas de tercer y cuarto grado. En la tarde nos sentamos a escuchar las notas de voz, comentamos, leemos y hacemos las actividades”. narró esta mamá.

Evelin cuenta orgullosa los logros que han alcanzado sus hijas este último año en el que ha descubierto que tiene madera para maestra. “Me siento satisfecha por el trabajo que hacen con la Escuela en la Radio, de Fe y Alegría porque animan a los niños con un cuento, una explicación sencilla y de gran ayuda, me ha facilitado cumplir el rol de educar a mis hijas”. sentenció la representante. 

Niños de preescolar aprendiendo en casa | Foto: Meli Espina

Para otros padres y representantes la experiencia de la educación en casa no ha sido tan efectiva. Algunos no cuentan con herramientas tecnológicas o no tienen las capacidades para abordar el acompañamiento escolar de sus representados. Carolina Brito comparte sus responsabilidades de trabajo, ama de casa y tutora académica de sus tres hijos. “A distancia el muchacho no aprende, yo tengo que hacer el papel de maestra y no le voy a enseñar cómo lo enseña la maestra en el aula. Ha sido difícil, un año en esta situación de la pandemia y se les han olvidado muchas cosas”.

“Uno en sexto grado y dos en cuarto año, cuando no está uno, está el otro en el teléfono investigando tareas, bajando material. Yo le digo a la maestra, ¿por qué tanto?, conmigo no va a aprender y si aprenden es a tanganazos”. Aseguró la señora Brito. 

Francis Villafranca, madre soltera y representante de tercer grado de educación básica cuenta que no todos los padres están capacitados para ser los maestros de sus hijos. Aunque hizo la tarea no se califica con un sobresaliente.

Estudiantes del colegio Fe y Alegría. | Foto: Meli Espina

«Lo más difícil que me ha tocado es ser madre, padre y hacer de maestra. No tengo la misma paciencia y la capacidad para enseñar a mi hijo y siento que conmigo ha aprendido poquito. Cuando acudo a la escuela a buscar las tareas me hago un lío, copio lo mismo, me desespero porque la maestra pone mucha tarea.

En su experiencia, Francis asegura que le gana la angustia de no hacer bien su papel de maestra “a mi hijo yo le explico lo que entiendo y él me dice mamá tú no sabes explicarme bien”. 

Pasar materias Vs aprender

El desafío de la educación a distancia lo viven además de los padres, los alumnos. Marcela Castellano cursa tercer año de bachillerato, siempre ha sido una alumna ejemplar, ha cumplido la tarea pero está preocupada por su formación académica a largo plazo.

“La cuarentena empezó cuando cursaba segundo año y fue más fácil, con materias que ya había visto antes. Ha sido muy difícil tercer año con la educación a distancia, empecé a ver física, química, biología, matemática más avanzada. La base para lo que voy a ver en cuarto año: fórmulas, tabla periódica; tuve que recurrir a familiares y amigos para poder pasar muchas materias y aunque la mayoría de los trabajos los hice yo, otros tuve que recibir apoyo para poder pasar”, señala Marcela.

“Piden trabajos en físico y digital, es difícil realizarlo si no tengo internet para investigar, no tengo libros. Siento que no tengo una buena base para empezar mi cuarto año, si no entiendo nada ahorita”. Se pregunta: ¿qué pasará cuando empiece clases presenciales de nuevo?

Estudiante de la educación a distancia | Foto: Meli Espina

Oportunidades dentro de las necesidades  

La profesora Liannez Delgado asegura que el acompañamiento escolar fue una opción para muchos padres, que prefirieron pagarle a los maestros un dinero extra para que sus hijos aprendieran un poco más.

“Muchos de los docentes en su situación actual se dedicaron a prestar apoyo a estos papás que podían aportar algo económicamente y podían pagar por horas, o tal vez por alguna asesoría unos días a la semana en contenidos difíciles de manejar. O tal vez desesperados porque los niños no lograban entender sus explicaciones en casa.”

Las familias hacen la tarea del Estado

Darío Lima es representante del Sindicato de Trabajadores del Magisterio (SUMA) Monagas e informa que, al menos el 20% de los profesores y docentes activos han tomado esta alternativa como una manera de mejorar su situación económica en medio de la pandemia.

La normalidad que extrañan los alumnos, pero que será un reto para los maestros. | Foto: Meli Espina

“Maestros y profesores que trabajan desde casa asesorando o generando contenidos, cobrando en divisas, esa es una realidad que no podemos negar, esta práctica ha funcionado para los padres y para los profesores que se han podido ayudar”.

Los maestros hicieron la tarea

Jhonny Véliz docente de educación básica ha hecho la tarea con resultados positivos en medio de carencias, pero con amor a su profesión.

«De los 30 niños que tengo en el aula, 25 realizan sus actividades con apoyo de sus padres o representantes. Tardan en entregar las actividades, muchas veces por la misma situación de no poder llegar a la escuela a copiar las asignaciones, no contar con teléfono inteligente, computadora o internet, que también es mi caso”. Advirtió el docente.

La coordinadora pedagógica de Fe y Alegría Oriente resalta como positiva la experiencia que se ha logrado en este año de la educación en casa y los primeros avances con las aulas virtuales.

“…esos espacios que se dan a través del grupo WhatsApp o Telegram. También a través de las redes sociales, por ejemplo el Facebook, donde los papás pueden interactuar con el docente a través de este espacio intercambiando dudas experiencias o fotos donde se muestran evidencias del trabajo de los estudiantes”. 

La pedagoga reconoce el compromiso de los maestros en su apuesta por la educación de calidad como factor determinante para la experiencia educativa a distancia.

“Estamos haciendo una apuesta educativa integrada y adaptada a necesidades diferentes y complejas por la pandemia y por la realidad que acompaña a los maestros y a las escuelas en general. Muchos docentes se motivaron a elaborar materiales multimedia, muchos flyers, post que apoyaran el proceso de enseñanza. Todo un reto cuando no manejamos muy bien las herramientas”. 

El reto de aprender desde Casa | Foto: Meli Espina

“El llamado a retomar la actividad escolar presencial significa un reto en primer lugar de motivar al estudiante a una dinámica que ya tiene más de un año que se perdió. Una dinámica que lleva consigo el miedo por la misma situación que se vive de pandemia y un docente que debe empezar a planificar de forma distinta”.

Y en su casa, ¿quién hizo la tarea?