Escritor Sergio Ramírez es acusado en Nicaragua por “incitar al odio y la violencia”

El escritor, novelista y exvicepresidente de Nicaragua Sergio Ramírez Mercado. Foto: EFE

El escritor y exvicepresidente de Nicaragua Sergio Ramírez Mercado, fue acusado por la Fiscalía de “realizar actos que fomentan e incitan al odio y la violencia”, informó ayer miércoles el Ministerio Público.

A Ramírez, se le acusa de haber recibido a través de la Fundación Luisa Mercado que dirige, dinero de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, indicó la Fiscalía.

El también Premio Cervantes 2017, fue vicepresidente durante el primer Gobierno sandinista (1979-1990) y ahora es crítico del presidente Daniel Ortega.

El Ministerio Público solicitó una orden de detención y allanamiento en contra de Ramírez Mercado, de 79 años, quien se encuentra fuera de Nicaragua.

Ramírez, anunció que no regresaría al país para evitar represalias del Gobierno.

La Fiscalía indicó que acusó a Ramírez Mercado, «por realizar actos que fomentan e incitan al odio y la violencia».

También por haber recibido a través de la Fundación Luisa Mercado, dinero de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, cuyos directivos se encuentran acusados por realizar conductas de apropiación indebida, lavado de dinero, bienes y activos.

Fondos para conspirar

Según el Ministerio Público, la mayoría de esos fondos «iban destinados a financiar uno de los principales programas de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro.

Se trata del “Programa Medios para Nicaragua”, pero que en la práctica fueron destinados para otros fines que no eran los propios de la Fundación.

La Fiscalía dijo que los fondos eran desviados para financiar a personas y organismos que buscaban la desestabilización del país.

“Acciones que encuadran en el tipo penal de conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional, tipificados en el Código Penal, en perjuicio de Nicaragua”, agregó.

«Se juzga por terrorista»

Anteanoche, el presidente Daniel Ortega calificó de «terroristas» a los opositores que se encuentran detenidos por supuesta traición a la patria.

A su vez, calificó de «demonios de sotanas» y «satánicos» a los obispos y sacerdotes nicaragüenses críticos con su Gobierno.

Ortega dijo que sus adversarios «se estaban preparando para repetir la historia (de abril de 2018) y se está haciendo justicia, eso es todo, se está haciendo justicia contra los terroristas».

En el marco del proceso electoral, las autoridades nicaragüenses han arrestado y/o enviado a juicio a 36 dirigentes opositores y profesionales independientes.

Siete de los detenidos habían anunciado sus intenciones de aspirar a la Presidencia a celebrarse en noviembre, en los que Ortega busca una nueva reelección.

Fuente: EFE