Etiopía celebra elecciones entre divisiones y hambruna

El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, vota durante las elecciones parlamentarias y regionales de Etiopía, en un colegio electoral en la ciudad de Beshasha, Etiopía, el 21 de junio de 2021. Foto: REUTERS

Etiopía, el segundo país más poblado de África, pone a prueba su democracia. Dos veces aplazadas por la pandemia, las elecciones legislativas y regionales previstas para agosto de 2020, se celebran por fin este lunes 21 de junio. 

Más de 37 millones de etíopes están llamados a las urnas en los comicios generales. El partido del actual primer ministro, Abiy Ahmed, parte como favorito para reivindicar su mayoría parlamentaria.

El líder Abiy Ahmed, enfrenta fuertes críticas internacionales por la guerra en la región del Tigray, los brotes de violencia étnica y la hambruna.

Se trata de la promesa de campaña de Abiy Ahmed, el primer ministro de 44 años que llegó al poder en 2018 con una propuesta de renovación democrática tras décadas de autoritarismo.

En sus palabras, la jornada de este lunes es «el primer intento de la nación de celebrar elecciones libres y justas» en su historia.

Divisiones étnicas

Su Partido de la Prosperidad (PP), una fusión de esquinas políticas de la anterior coalición gobernante, se postula a ganar la mayoría de los escaños de la Cámara de Representantes, lo que aseguraría que Ahmed extienda su poder por otros cinco años. 

Y es que Abiy Ahmed llegó en 2018, como resultado de tres años de protestas callejeras que abocaron la renuncia del entonces premier, Hailemariam Desalegn.

Desde su nombramiento, Ahmed implementó sendas reformas políticas y económicas, para liberalizar a un país sometido por severos controles.

Sin embargo, dichas reformas expusieron las tensas divisiones étnicas en un país con más de 100 millones de habitantes. 

Entre los partidos que no aceptaron hacer parte del gobierno propuesto por Abiy Ahmed se cuenta al Frente Popular de Liberación del Tigray (FPLT), cuya rebelión desembocó en una guerra civil que detonó en noviembre de 2020. 

Este mismo lunes, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, dijo que estaba «profundamente perturbada» por los informes de violaciones continuas en la región de Tigray, y que había «informes creíbles» de que los soldados eritreos seguían allí, a pesar de la promesa de marcharse.

Por su parte, la ONU asegura que alrededor de 350.000 personas de esta región sufren una profunda hambruna. 

Fuente: afp