El ingeniero Manuel Colts Briceño, expresidente de Fudeco e investigador en el área de servicios públicos, analizó la crítica situación del agua y la electricidad en el estado Lara, en lo que fue el cierre del año 2025.
El especialista comentó a Radio Fe y Alegría Noticias, a través de un radio foro, el fuerte impacto que tienes el déficit del servicio de agua por tubería en Barquisimeto y Cabudare, fallas que obligan a las familias a costear costosas alternativas para suplir la carencia.
El ingeniero reconoció ligeras mejoras en el servicio eléctrico y en el suministro de agua en las últimas semanas y valoró el compromiso de la gobernación de Lara para recuperar los pozos en el municipio Palavecino.
Colts señaló que los ciudadanos sufren una afectación en su salud mental, ya que la precariedad de los servicios públicos se suma a la insuficiencia de sus ingresos. Además, indicó que el problema hídrico se mantiene crítico, pues el suministro es muy irregular y se presenta solo una o dos veces por semana.
La conversación abordó la conexión directa entre el servicio eléctrico y el agua, debido a que sin electricidad los motores de bombeo no funcionan, haciendo referencia a los motores ubicados en el Alto Tocuyo, los cuales si dejan de funcionar afectarían a tres municipios clave de la entidad larense.
La crisis del agua: baja en frecuencia y calidad
El ingeniero Manuel Colts Briceño advirtió que la intermitencia en el servicio de agua impide que las zonas más altas de los urbanismos reciban el preciado líquido, puesto que los caudales no tienen la fuerza suficiente.
La situación obliga a las familias, incluyendo a personas de la tercera edad, a levantarse de madrugada para recibir y almacenar el agua, lo cual complica la vida de las amas de casa y de quienes tienen horarios de trabajo normales.
El ingeniero denunció la muy baja calidad del agua que llega a Barquisimeto y Cabudare, donde la presencia de sedimentos y sales constituye un grave riesgo para la salud. Por ende, este problema es anómalo y requiere de la instalación de sistemas de purificación y de inversiones importantes que aún no se programan ni ejecutan.
El experto recordó que el sistema de agua del estado Lara, debe recuperar esos altos estándares de calidad para proteger la salud.
Del mismo modo, reafirmó la dependencia entre la electricidad y el agua, recordando que si el servicio eléctrico falla, se paralizan los motores y el bombeo de agua cesa.
La falta de energía impacta directamente el suministro en municipios como Iribarren, Morán y Jiménez, que reciben agua del Alto Tocuyo.
Finalmente, Colts Briceño enfatizó que ambos servicios, tanto el agua limpia como la electricidad, resultan vitales para la producción agropecuaria y para la vida en general.
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