Félix Arellano: moción de censura en Perú se convirtió en un problema de gobernabilidad

35
Foto: Archivo.

Felix Arellano, internacionalista y profesor de la Universidad Central de Venezuela, aseguró que la moción de censura contemplada en la Constitución de Perú demostró que no es conveniente, porque se convirtió en un problema de gobernabilidad, porque basta con que se pongan de acuerdo 87 parlamentarios para acabar con una presidencia, lo cual no es el procedimiento más viable. 

Arellano explicó, en el programa De Primera Mano de Radio Fe y Alegría Noticias, que es una situación de contraste lo que sucede en Perú, porque los distintos poderes como el judicial y electoral funcionan, tienen autonomía y son sólidos. Sin embargo, entre el poder Ejecutivo y el legislativo existe una guerra desde hace varios años, que los mantiene desconectados del país. 

Destacó que Pedro Castillo fue electo por voto popular, en una elección que calificó como compleja, con 18 candidatos en la boleta electoral y no fue producto de una ruptura constitucional, como los presidentes anteriores a él. 

“En la política se debe tener un mínimo de experiencia, conocimiento, capacidad de negociación y un buen equipo, y en todo eso Pedro Castillo demostró gran debilidad. Es el tercer intento de destitución, la Constitución peruana es muy flexible para deponer a los presidentes”, dijo.

Indicó que con 87 votos de los 133 miembros del congreso se puede sustituir al principal mandatario, lo cual ya ha sucedido en varias oportunidades y en este caso estaban en pleno proceso por tercera vez contra Castillo. 

Grave error constitucional

“Pedro Castillo tuvo el grave error constitucional de suspender al congreso; puede hacerlo, pero las causales están establecidas en la Constitución y no puede inventarlas. En este caso no había causal para hacerlo”, puntualizó Arellano.

Aclaró que el congreso puede disolverse y llamar a elecciones parlamentarias si el presidente presenta un gabinete que cuenta con un primer ministro y todo el equipo ministerial, pero es rechazado en dos oportunidades. “Acá solo estaba en juego por tercera vez la moción de vacancia que en primera instancia no se lograron los 87 votos necesarios”, explicó.

Consideró que Castillo, al adelantarse a la votación y dar el autogolpe, aceleró la votación que logró 101 votos para removerlo del cargo y que quizás de haber negociado con los sectores del centro no se hubiesen obtenido los votos necesarios.

“Hoy es un presidente constitucionalmente destituido. La detención es compleja porque tendría que venir luego de un proceso judicial que arrancará ahora”, indicó.

Al mismo tiempo, expresó que no contaba con ningún partido que lo respaldara directamente en el congreso y por eso era muy fácil la moción de censura al tener cada vez menos respaldo.

Economía sólida

Resaltó que pese a la inestabilidad política, la economía peruana se mantiene, debido a que el Banco Central del Perú posee gran autonomía y el manejo de la política macroeconómica más importante, pero se empieza a sentir cierta desconfianza para invertir en Lima tras más de cinco años en conflicto político. 

Agregó que este clima no afecta a Venezuela, porque no hubo una relación estrecha entre Castillo y Nicolás Maduro: no eran aliados, ni representaba una ficha importante en el juego estratégico de la alianza bolivariana.