Género, salario y desigualdad

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Igualdad de Género
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No basta con saber, no basta con ser la mejor, la más capaz, la más preparada del salón, de la universidad o del continente entero. La igualdad a las mujeres no les alcanza para ganar igual que los hombres. La vara para medir la remuneración laboral es desigual. Los altos salarios son cosa de hombres.

Una muestra de esta realidad es la decisión de Naciones Unidas de decretar el 18 de septiembre como el Día Internacional de la Igualdad Salarial para seguir realizando “esfuerzos constantes por conseguir la igualdad salarial por un trabajo de igual valor”.

El sistema de Naciones Unidas estima que las mujeres cobran un 20% menos que los hombres. Según la naturaleza del trabajo, la brecha discriminatoria podría ser superior.

Los esfuerzos por salarios iguales son globales e históricos, se trabaja para incorporar el enfoque de género en las políticas laborales. Es una cuestión de Derechos Humanos, insisten los grupos interesados en mantener el tema sobre la Mesa.

En la Federación Internacional de Fe y Alegría existe la Iniciativa de Género, un grupo de trabajo interesado en promover la reflexión y discusión de este tema en todos los espacios del Movimiento.

En ocasión de este Día Internacional de la Igualdad Salarial, la lideresa de la iniciativa, Miriam Sandoval y la profesora María Aguirre sostuvieron un diálogo sobre los salarios y las mujeres, los patrones normalizados de desigualdad y los retos para garantizar, de una vez por todas, que hombres y mujeres sean tratados con equidad según el esfuerzo, las capacidades y las necesidades personales.