Hasta ocho horas esperan en Machiques para vacunarse

Foto: Johandry Montiel/Radio Fe y Alegría Noticias

En largas filas, a veces de más de seis y ocho horas bajo un calor inclemente, deben esperar los seleccionados en el punto principal de vacunación de la ciudad de Machiques, en el estado Zulia.

Cientos de machiquenses acuden cada semana al punto de vacunación establecido por el gobierno a la espera de ser vacunados. El sistema, que arrancó de forma «controlada», se ha convertido con el paso de los días y semanas en un total desorden, en el que también influye la suerte con el tráfico de influencias para obtener trato preferencial.

En las colas establecidas para la inmunización llueven las quejas por las horas de espera, debido a que muchos acuden a la hora establecida por las autoridades encargadas y el proceso comienza con retraso y con total incertidumbre sobre quién tiene la prioridad de inmunización.

«Ha sido malísimo, malo, aquí hay personas desde las seis de la mañana con la paciencia ya agotada, hay un desorden, no nos han movido, está demasiado lento, le caen a mentiras a uno», dijo un usuario a Radio Fe y Noticias y quien prefirió no identificarse, mientras esperaba para vacunarse.

Por su parte, el señor Nelson Báez, quien vive en el sector Bolsillo Roto, manifestó que acudió al punto de vacunación porque le correspondía la segunda dosis «y ahorita (cerca del mediodía) veo que está todo revuelto, yo he estado cerquita del portón y ya han pasado 30 antes que yo, no sé qué está pasando porque cuando me toca pasar me quitan del puesto y me ponen para otro lado».

También refirió que debido a la aglomeración de personas no se preserva el distanciamiento recomendado para minimizar los riesgos de contagio, «y no lo va a haber porque todos quieren entrar al mismo tiempo».

Similar situación vivió el señor Ángel Palacio García, paciente renal, que esperaba también le dieran prioridad para recibir la segunda dosis de la vacuna contra el Coronavirus.

Cada día se observa menos personal de salud y los cuerpos de seguridad presente no controlan la logística en un amplísimo espacio bajo techo, donde las altas temperaturas hacen recorrer una humedad vaporosa entre la gente a medida que avanzaba la mañana de este martes 10 de agosto.