La Chinita, ¡Madre de todos, dignidad de un pueblo!

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La Chinita - Bajada
Foto: Radio Fe y Alegría Noticias

Monseñor Carlos Cabezas, obispo de Punto Fijo, encabezó la celebración eucarística de este sábado desde la Plazoleta de la Basílica de Maracaibo en la bajada de La Chinita 2019.

Miles de feligreses se han reunido nuevamente como cada último sábado de octubre, en la Plazoleta de la Basílica para encontrarse nuevamente con Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, cuando esta baje de altar en un acto simbólico que da inicio a las fiestas patronales en su honor.

El lema escogido para este año es “Madre de todos, dignidad de un pueblo”, así lo recordó Monseñor José Luis Azuaje, arzobispo de Maracaibo y presidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela, al inicio de la misa.

Recordó que María es madre de todos y “por eso convoca siempre a la unidad, a la comunión, a estar alrededor de la mesa, cuyo simbolismo es el compartir. Ella, como Madre, sabe con certeza que entre hermanos se deben tener buenos sentimientos, se debe perdonar, ser justos, honestos y dar lo mejor de cada uno.

Asimismo, dijo “María es dignidad de un pueblo, como el pueblo zuliano, que ha sido golpeado con el látigo de las injusticias, como lo fue Jesús, quien tuvo que pagar las culpas de otros, de aquellos que no han sabido valorar la vida del pueblo en su dignidad, ni han sabido ofrecerles en la verdad una calidad de vida.” 

Una plegaria a La Chinita por los migrantes

Por su parte, Monseñor Carlos Cabezas durante la homilía, tras agradecer la invitación de Azuaje, manifestó su alegría de poder acompañar al pueblo zuliano en este momento y en este espacio en el que “se siente el calor y se siente el gozo de un pueblo fiel que se presenta ante su casta Señora”.

Destacó, “esto (la bajada) no es un hecho meramente folclórico, es un acto sentido por el pueblo Zuliano, que con este gesto simbólico de la bajada siente que La Chinita se hace más cercana a su pueblo”.

Enfatizó “hoy más que nunca la virgen acompaña al pueblo zuliano en especial en este tiempo, por las calamidades que les toca padecer”.

Monseñor Carlos Cabezas durante la homilía, recuerda como María también fue migrante como ahora le toca a muchos connacionales que han tenido que cruzar las fronteras.

A los migrantes venezolanos dijo “esperamos que regresen pronto a esta tierra de gracia, estamos orando por todos ustedes y le pedimos a la Chinita que los proteja y los acompañe”.

Monseñor Cabezas insistió “María hoy baja entre nosotros para inyectarnos de esperanza. Porque si bien es cierto que sufrió al extremo, ella sabe esperar, es la madre de la esperanza”.

Recordó a los presentes “La Chinita baja para escuchar y para estar. Escuchar el clamor de su pueblo y estar en esta noche oscura que nos toca vivir. No estamos huérfanos, nuestra madre está aquí”.

Finalmente, pidió a la feligresía orar diciendo “María madre de la esperanza, camina con nosotros, ayúdanos a caminar con Jesús, haznos serviciales con los otros”.