La minería en el estado Bolívar: graves consecuencias para niños y jóvenes

Una investigación realizada por el centro de derechos humanos de la UCAB Guayana refleja que son diversas las dinámicas que se presentan en el estado Bolívar por las acciones del extractivismo, lo que afecta desde el valor de los productos de primera necesidad hasta los intercambios sociales en la zona.

Pero la investigación va más allá;  las consecuencias son más explícitas. Según el informe en el estado Bolívar hay un incremento de trata y tráfico de personas “porque ya Bolívar no es un estado de paso, sino un estado de destino (…) porque hay una dinámica destino donde las personas son captadas aquí y después enviadas a diversos destinos y países”, dijo a Radio Fe y Alegría Noticias Eumelys Moya, de la oficina de DDHH de la UCAB Guayana.

Moya agregó que “no es solo la trata y tráfico de personas, también se habla de explotación sexual y laboral asociadas a la forma de esclavitud moderna” porque las condiciones no son las más adecuadas por el tema económico, “generando una distorsión de lo social y de los valores, y creando un vulnerabilidad en mujeres, jóvenes y niños” que son obligados a realizar trabajos forzados.

En el caso de los jóvenes y niños no solo son usados en trabajo de explotación sexual sino también en la supuesta reventa de artículos, dulces y comida.

También son utilizados para entrar en las fosas por su características corporales para extraer material aurífero e incluso para subir y bajar a las personas que se encargan de buscar el oro.

Los niños y jóvenes son seducidos por el poder y dinero fácil, lo que facilita que sean reclutados por grupos armados que están en la zona.

Las condiciones existentes en la zona minera es una clara violación de la ley y de los derechos humanos de niños, jóvenes y mujeres.

No solo se trata de las zonas mineras, también en la ciudad hay aumento de niños en situación de calle e indigencia, exponiéndose a una serie de peligros como la trata e incluso secuestros para el tráfico de órganos.