«La mitad del país confía en el proceso electoral y el resto no»

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El consultor en estrategia, riesgo político, inteligencia de entorno y campañas electorales, Oswaldo Ramírez, expresó a Radio Fe y Alegría Noticias que casi la mitad del país confía en el proceso electoral del 21 de noviembre y la otra mitad no.

El también director de ORC Consultores y consultor senior en De Vengoechea & Partners dijo que se tiene que evaluar cuál ha sido la confianza depositada en el Consejo Nacional Electoral (CNE), pues históricamente el venezolano siempre ha desconfiado del órgano electoral.

Sin embargo, en los últimos años «ha comenzado a tener un saldo positivo de un aproximado de 46% versus un 44% de desconfianza». Mientras que el porcentaje restante no sabe o no responde.

Este análisis realizado en la primera semana del mes de octubre por OCR Consultores contiene un margen de error de un 2,5% y confiabilidad de 95%, según señaló el experto.

«La confianza viene dada por los nuevos rectores, también porque se ha planteado una ruta electoral con cierta garantías como que se aceptó la Observación internacional (…) y en algunas personas ha calado ese mensaje de potencial transparencia», refirió.

Aseguró que la creación de un monitoreo de campaña electoral, de alguna manera, puede ser significativo para que la gente confíe en este proceso.

«Hasta ahorita lo que estamos viendo es que el 44% tiene una alta disposición de ir a votar y cerca de un 18% pudieran ser persuadidos. La búsqueda de tratar de encontrar un cierto nivel de independencia por parte del CNE puede incrementar la participación a 46% de la población», sentenció Ramírez.

Ventajas y desventajas de los partidos

Según señaló Oswaldo Ramírez, el Partido Social Unidos de Venezuela (PSUV) tiene una alta tasa de votantes que quiere ejercer su derecho al voto.

«Prácticamente 7 de cada 10 votantes del oficialismo está altamente dispuesto a participar. Su base electoral tiene mayor potencial de movilización y no todo el que se denomina opositor está dispuesto a hacerlo», reveló.

Mientras que en el caso de la oposición  (no específicamente hacia la Unidad, sino también movimientos independientes) hay una evidente desventajas porque no hay una tarjeta unitaria.

«Claramente la Plataforma Unitaria necesita polarizar contra la tarjeta del PSUV. (Los opositores) necesitan tratar de concentrarse en que deben ser uno a uno. Hay que entender que no es una elección nacional», aseveró.

El consultor en estrategia, riesgo político, inteligencia de entorno y campañas electorales, cree que durante estos últimos días pudieran darse algunos acuerdos parciales dentro de la oposición, sin embargo acotó que la probabilidad de que se den es muy baja.