La otra resistencia

Kaina Tv / Foto: Tanetanae.com.

Las noticias en torno al sufrimiento de los pueblos originarios como víctimas pasivas, abarrotan los medios de comunicación de Venezuela cada 12 de octubre. Si bien reflejan básicamente las carencias de los indígenas, existe otra realidad; una que denota resistencia activa de la que poco se habla.

Durante la segunda semana de agosto del año 2016, un grupo de jóvenes indígenas waraos correteaban por unos pasillos mientras aguardaban una transmisión en través una muy sencilla televisora comunitaria en Tucupita, la capital del estado Delta Amacuro, al sureste de Venezuela.

Dos aborígenes de la etnia warao esperaban por el nacimiento de “Kaina Tv”, un humilde canal de televisión que transmite ahora vía cable, los sabores y sinsabores de la sociedad civil indígena y no indígena en Tucupita.

Aquel día, la imagen de una originaria mostrando un arte autóctono, hizo brillar los ojos de los jóvenes: ya estaban al aire a través de una cablera. Desde entonces, un grupo de indígenas resiste de otra manera, como cualquier otro ciudadano que cambia de cultura bruscamente y a la que debe adaptarse para sobrevivir; esto, más allá de argumentos sociológicos o de otra índole.

Rompiendo estereotipos

Lizanny Reinoza es una nativa que tuvo que salir de su natal Bonoina para continuar con sus estudios universitarios en la localidad de Tucupita. Estudió Economía Social, pero desde que forma parte de Kaina Tv, se interesó en cursar Comunicación Social.

Bonoina es una comunidad warao que está en la selva deltaica, a unas cuatro horas por vía fluvial de Tucupita. Allí, ha visto la histórica resistencia pasiva de sus paisanos, solo que ahora a ella la rodea un contexto diferente, otra realidad.

De pelo liso y negro, cara redonda y ojos rasgados; no es habitual ver a una indígena como presentadora de un noticiero de televisión pero ella, cual aborigen de sangre caliente y valiente, desafía todo un sistema.

Hace frente a una cultura televisiva que en algún momento de la historia estableció el hecho de que, para “salir en televisión”, se debe tener un color de piel clara y ojos azules.

Lizanny y su equipo de trabajo amenazan, paradójicamente, a las estigmatizaciones.

Jóvenes que resisten

Alexeiev Ramos tiene 18 años de edad, es editor de vídeo en Kaina Tv, pero también a veces hace de camarógrafo. En un equipo de trabajo tan pequeño, pero con todas las ganas de hacer televisión de calidad y diferente, todos hacen de todo un poco.

Su talento fue descubierto cuando le regaló un vídeo a un locutor de Radio Fe y Alegría Noticias en Tucupita. Desde entonces forma parte del equipo.

Su papá es de Araguaimujo y su mamá del lejano caserío Kayanajo, ambas localidades en la selva deltaica, aunque la segunda está más distanciada de Tucupita.

Alex cuenta que la crisis venezolana ha sido un desafío para él como joven, sin embargo, laboralmente encontró una herramienta de trabajo con la que asegura, puede sostenerse y ayudar de forma diferente a sus paisanos. Él resiste de otras formas.

“Allá van los indiecitos de Kaina Tv”, se puede escuchar en las calles de Tucupita, cuando sus trabajadores van con un débil trípode, una pequeña cámara digital de baja calidad y con atuendos  desgastados.

Para Alexeiev Ramos, Lizanny Reinoza, Keri Ramos y Albert Avilé, estas afirmaciones pasan a segundo plano porque ahora sacan el noticiero de Tv más visto en Tucupita.

Mantienen al aire un formato juvenil que respeta su cultura. Apenas comienzan un camino, uno en el que seguramente, algún día, ya no tengan que resistir.