Gestionar una idea de negocio en entornos volátiles requiere más que capital: exige un cambio profundo en la mentalidad del líder.
Harry López, educador y coach ontológico, compartió en el programa En Este País de Radio Fe y Alegría Noticias algunas claves fundamentales para que los emprendedores venezolanos transformen la duda en una ventaja competitiva, basándose en la agilidad y la adaptabilidad.
Según él, se está promoviendo una nueva visión del emprendimiento denominada “el arte de administrar en la incertidumbre”. El enfoque central es dejar de luchar contra lo que no se puede controlar y empezar a gestionar el “juego interno” (mentalidad) para responder con flexibilidad a los cambios del mercado.
López, fundador de Visión Lab y la comunidad de emprendedores de triple impacto, destacó que quienes buscan fortalecer el ecosistema emprendedor nacional, principalmente en Venezuela, lo hacen en un entorno donde la incertidumbre se percibe de forma intensificada, pero cuyas lecciones de adaptabilidad son aplicables a cualquier mercado bajo presión.
Los planes de negocio tradicionales y rígidos no sobreviven al contacto con realidades cambiantes. La supervivencia y el crecimiento sostenible dependen de la capacidad de validar hipótesis pequeñas antes de realizar grandes inversiones.
Abrazar la incertidumbre como estrategia
Para López, el primer paso no es eliminar la duda, sino aceptarla como una condición natural del camino.
La incertidumbre no es un obstáculo que debe quitarse, sino una realidad que se debe “abrazar”. Al hacerlo, la tensión disminuye y el emprendedor puede enfocarse en lo que sí está bajo su control: su capacidad de respuesta y aprendizaje.
Una de las mayores debilidades al emprender es intentar tener todo bajo control desde el día uno. Frente a esto, se proponen marcos de trabajo como Lean Startup y la Agilidad:
Planificación Adaptativa: En lugar de proyecciones a un año, se recomienda planificar en ciclos cortos (semanas o máximo un mes). Esto permite ajustar el rumbo sin haber agotado todos los recursos.
Sustituir certezas por hipótesis: No asuma que sabe lo que el cliente quiere. Realice experimentos pequeños y económicos para validar si su producto realmente soluciona un problema.
El concepto de “pivotar”: Ante situaciones sobrevenidas, el emprendedor debe preguntarse si debe perseverar en su método actual o “pivotar”.
Pivotar significa cambiar un elemento del modelo de negocio (el público, el canal de venta o la oferta) sin renunciar al propósito de la empresa.
La mejor forma de reducir el riesgo es aumentar el conocimiento. Al escuchar activamente al mercado, a los proveedores y al equipo de trabajo, se obtienen datos reales que disipan la niebla de la incertidumbre.
En última instancia, el éxito en el ecosistema venezolano actual no depende de la ausencia de crisis, sino de la velocidad con la que el emprendedor evoluciona junto a ella.
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