«Los venezolanos tenemos capacidades impresionantes»

Cristina Salavarría es un digno ejemplo del guayanés resiliente. En medio de la crisis económica del país y las dificultades que vive el mundo entero desde el inicio de la pandemia, esta mujer ha decidido reinventarse. Entre la necesidad de mejorar sus ingresos y su pasión por la repostería, nació su emprendimiento.

Las tortas y otros postres llamaron su atención desde que era niña. Sin embargo, nunca había intentado probar sus capacidades como repostera. Cuando llego el cumpleaños 50 de su madre y luego de ver tantos modelos de pasteles que le gustaban para sorprender a su progenitora, fue que se decidió a intentarlo. A partir de este momento comenzó a verlo como una idea de negocio.

Esta guayanesa entendió que con sus habilidades podía ofrecer tortas y postres a personas de medio y bajos recursos, a cómodos precios, pero de buena calidad.

Así surgió «Cris Variedades», como le llamó a su emprendimiento, porque no solo hace tortas, también ofrece pasapalos, tequeños, empanadas y pastelitos. Al trabajar en su hogar, ha podido ir añadiendo otros rubros como artículos de papelería, recargas de saldo, copias e impresiones, entre otros.

Las tortas sostienen su hogar

Aunque Cristina tiene un empleo formal, asegura que gracias a su negocio es que ha logrado sostenerse los últimos cinco años trabajando desde su casa en el sector UD-338 de Puerto Ordaz.

«Soy asistente de laboratorio clínico, trabajo en el hospital Uyapar, pero con el emprendimiento tengo más facilidades de ingresos, en cambio con el trabajo oficial mi sueldo no llega a 20 dólares mensuales».

Esta guayanesa de 43 años es madre soltera de tres varones. Aunque dos de ellos ya son mayores y viven fuera del país, Cristina tiene a su cargo a su último hijo de 13 años, quien es su motivación para seguir adelante mejorando con su negocio a pesar de las adversidades.

Hace apenas tres semanas la madre de Salavarría salió del hospital. Estuvo internada por COVID-19 con diagnóstico grave. «Tuve a mi mamá hospitalizada 16 días en el Uyapar, estuvo muy mal. De verdad que es bastante difícil pasar por esta situación, ya que en el hospital no cuentan con todos los medicamentos. Sabemos que prestan la atención médica, el recurso humano, pero los tratamientos no. Uno tiene que buscar todo y los gastos son altísimos, porque no todo te lo da la institución».

Cristina manifestó que tener a su madre en ese estado es una de las experiencias más duras que le ha tocado vivir y que a pesar de trabajar en el área de salud, fue complicado para ella conseguir todo lo que necesitaban. Es por eso que en esta navidad lo único que pide es salud y fortaleza para continuar luchando por su familia.

«Somos emprendedores por naturaleza»

Con esta frase Cristina dirige un mensaje de esperanza. «Mi llamado es a que todas aquellas personas que tengan algún don, algún arte, pónganlo en práctica».

Esta «dulce» repostera asevera que no todo el mundo nace para ser un «profesional de título», pero que sí es posible desempeñar un oficio eficientemente. «Nosotros los venezolanos podemos, nosotros tenemos capacidades impresionante», agregó Cristina.

Si deseas conocer el trabajo de esta mujer luchadora y gran repostera, sigue sus redes sociales @variedadescrisoficial