Mala vialidad e inseguridad padecen en Alto Viento de Machiques

Alto Viento Machiques
Foto: Radio Fe y Alegría Noticias

Los habitantes del sector Alto Viento II del municipio Machiques de Perijá, estado Zulia, informaron, que deben salir de sus comunidades caminando debido al deterioro de la vialidad.

Los afectados denuncian el colapso de los servicios públicos en el municipio fronterizo y aseguran que ya están cansados de vivir a oscuras por los constantes racionamientos, así como cocinar con leña por la falta de llenado de cilindros de gas.

Mariela Robertis, vocera del Consejo comunal Alto Viento II, informó a Radio Fe y Alegría Noticias que las familias de esta comunidad padecen de varios problemas, uno de ellos es la vialidad «que está totalmente intransitable».

«De verdad nuestra vialidad está grave, gravísima. La última vez que se pasó una máquina por las calles de nuestro sector fue hace casi cuatro años con las elecciones de los concejales municipales».

Alto Viento Machiques
Foto: Radio Fe y Alegría Noticias

Indicó que desde entonces no han vuelto a reparar las vías en el sector, «ya iniciaron las lluvias y la situación empeora y de verdad ya no hallamos a quién pedir ayuda. Necesitamos una maquina urgente».

Robertis lamentó que cuando se avecina una elección es cuando se acuerdan de estas poblaciones, «estamos hablando de varios sectores de la zona sur del municipio como Alto Viento I, II y III, 20 de enero, entre otros. La vialidad está caótica».

También afirmó que en el sector no existe rutas de transporte por la falta de vías de penetración, «aquí no existe una ruta de transporte público, ahorita nos toca ir a pies para todos lados, además el tema de combustible cada día es más difícil».

La líder vecinal aseguró que cuando se presenta una emergencia de salud y han contado con la suerte de recibir apoyo de las autoridades encargadas del suministro de gasolina, colaboración que prestan en ocasiones a los sectores indígenas por consejo comunal, logran movilizar o trasladar el caso de salud al centro hospitalario más cercano.

Resaltó que han tenido mujeres embarazadas e infartados y les ha tocado salir a pie a buscar auxilio en una moto para sacar al paciente, «todos los lunes se puede ver la gran mayoría de los habitantes de estos sectores caminando, la situación cada día es caótica, necesitamos ayuda, pedimos por favor a las autoridades que nos visiten para que se den cuenta de lo que padecemos».

Año y medio sin llenado de cilindro de gas

Liduvina Pérez, habitante de este mismo sector, aseveró que tienen más de un año y medio de estar a la espera para el llenado de cilindro de gas doméstico en su comunidad.

«Hacemos el censo y nos quedamos esperando porque nunca llega la jornada del gas, igual estamos con lo de la energía, las calles están horribles, totalmente oscuras no se pueden transitar, esta situación nos perjudica porque ha aumentado la delincuencia, uno no se atreve ni salir por las noches que quedan muy oscuras».

Pérez, indicó que los vecinos de esta comunidad viven muy mal con las diferentes problemáticas que deben enfrentar diariamente.

“Los racionamientos en la zona no nos da tregua, los apagones facilita el vandalismo, no tenemos gas y todos los días nos quitan la luz, la mayoría de las familias de este sector somos de bajos recursos, muchas veces no nos da tiempo para comprar la harina, el kilito de yuca temprano porque debemos esperar que caiga un dinerito para tener comida, pero cuando la tenemos la luz  se ha ido y para saber la hora que llega, entonces le toca a nuestros niños acostarse sin comer porque no tenemos cómo cocinar por la falta de energía eléctrica”.

La vecina señala que en esta comunidad habitan 426 familias que ha logrado medio resolver la falta de gas cocinando a leña o en cocinas eléctricas, “pero el panorama se ha puesto más difícil con la falta de luz y las lluvias ya comenzaron y ahora nos deja sin troncos para cocinar”.

La misma comentó que la bombona grande puede conseguirse entre 18 y 20 dólares, “algunas familias pueden pagar esos precios, pero yo por ejemplo tengo rato que no lleno un cilindro de gas porque no tengo 20 dólares para llenar la bombona grande, mientras me toca cocinar con una resistencia y a leña “.

La inseguridad acaba con la escuela

La pandemia de COVID-19, ha obligado a cerrar colegios y ha dejado sin clases presenciales a los niños y niñas. Esta situación de inseguridad mantiene amenazada a las instituciones educativas del municipio fronterizo.

María Manjarrez, directora encargada de la Unidad Educativa Escuela Básica Xiomara Pacheco, denunció que la escuela ha sido víctima de catorce robos, en donde se han llevado equipos electrónicos, cableado, ventiladores, comida y aires acondicionados.  

«La escuela ahorita está totalmente sin electricidad, rompieron el techo, la institución está en desidia, esta escuela no está para funcionar, siendo este un centro de votación ubicado en el sector Alto Viento II, no va a poder funcionar para la próximas elecciones que están planteadas», expresó.

La docente pidió a las autoridades a tomar cartas en el asunto en cuanto a la vigilancia de la escuela, «envíen a patrullar a efectivos de seguridad para que cuiden a las instituciones educativas, nos preguntamos cómo van a iniciar si está la posibilidad del comienzo del nuevo año escolar. Este es el robo número 14 que han hecho amigos de lo ajeno llevándose lo poco que nos queda: computadora, comida, utensilios de cocina. Esta vez se llevaron todo cableado, brequeras eléctricas, nos han dejado sin nada, la escuela ha quedado totalmente oscuras».

Aprovechó para hacerle el mismo llamado a la comunidad, «necesitamos ayuda de los vecinos de este sector, les pido  que cuando observen algo irregular nos llamen o avisen a las autoridades, todo tenemos que colaborar para garantizar las instalaciones educativas que son para los niños de la comunidad».