Mujeres exigen que se frene el acoso en las universidades

Un grupo amplio de colectivos de activistas, feministas, estudiantes, organizaciones civiles y ciudadanos expresaron su profunda preocupación sobre «el mal manejo o inexistencia de los protocolos contra el acoso sexual, amenazas y abusos de poder hacia las mujeres de la comunidad universitaria de Venezuela, así como la falta de respuestas contundentes de las autoridades académicas frente a posibles irregularidades».

Por medio de un comunicado, hicieron saber sus denuncias y a continuación lo replicamos textual:

Las universidades deben ser espacios promotores de la libertad y la justicia. Centros para la libertad de pensamiento, expresión, educación y creación, donde se pueda construir el ser a plenitud sin que se ejerza ninguna opresión. Este tipo de libertad es posible solamente en espacios donde se practica la justicia.

Las instituciones universitarias deben tener políticas claras y procedimientos accesibles, abiertos y transparentes que apunten al ejercicio de la justicia, eliminando todo tipo de discriminaciones y abuso de poder.

Las universidades que no lo hacen contradicen su razón de ser y se convierten en cascarones vacíos que perpetúan las desigualdades sociales.

Son las autoridades de los recintos universitarios quienes tienen la gran responsabilidad académica y social de salvaguardar y mantener estos espacios para el pensamiento libre y el pleno ejercicio de la justicia. Las universidades son y serán siempre una réplica a pequeña escala de la sociedad que deseamos ser, por lo que sus rectores deben asumir el rol y la responsabilidad que les corresponde.

La Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida libre de Violencia define el acoso sexual en su artículo 15 como “la solicitud de cualquier acto o comportamiento de contenido sexual, para sí o para un tercero, o el procurar cualquier tipo de acercamiento sexual no deseado (…) prevaliéndose de una situación de superioridad laboral, docente o análoga, o con ocasión de relaciones derivadas del ejercicio profesional, y con la amenaza expresa o tácita de causarle a la mujer un daño relacionado con las legítimas expectativas que ésta pueda tener en el ámbito de dicha relación”.


Nos parece importante destacar el marco legal sobre el cual nos debemos amparar para luchar contra este flagelo y expresar nuestra preocupación por los diferentes testimonios que ha sido publicados en las redes sociales denunciando casos muy graves de abusos de poder y acoso sexual, con muy poca o ninguna atención por parte de las autoridades académicas para su aclaración y resolución.

Levantaremos nuestra voz a favor de universidades más seguras para las mujeres en las redes sociales, medios tradicionales y en todos aquellos espacios que sirvan para enarbolar la bandera de la justicia y la equidad.
Desde este frente amplio exigimos… ¡universidades seguras, mujeres libres!

Nota de prensa vía @somoswelab