“No todo lo que brilla es oro” en Trinidad y Tobago

Venezolanos cargan en un bote mercancías, que son escasas en su país, mientras se preparan para volver a casa desde el puerto de San Fernando/ Reuters

La joven Mariana Gómez  tiene 20 años de edad y es una del centenar de deltanos que ha decidido dejar atrás todo lo que conoce para tratar de conseguir mejores condiciones de vida.

“Pero… No todo lo que brilla es oro”, fueron las palabras de Mariana Gómez al sufrir en carne propia las trabas que ahora afronta en Trinidad y Tobago.

Mariana tuvo que despedirse de sus familiares hace dos meses para irse a la isla. Recibió una propuesta de viaje  de su hermana, que no rechazó.

Luego de un viaje imprevisto y lleno de expectativas, finalmente pudo “acomodarse” en una residencia.

Ahora Mariana se dedica a buscar trabajo. Todos los días se levanta muy temprano para “tocar puertas”, pero, es tal la cantidad de venezolanos, que no encuentra una vacante.

“No he conseguido trabajo, hay muchos venezolanos y es complicado porque ya no nos quieren dar trabajo, esto es horrible, le digo a los deltanos que ya no vengan porque van a sufrir”, lamenta  Gómez.

Mariana no pierde la fe

“Gracias a mi hermana no estoy pasando mucho trabajo. No pierdo la fe, seguiré buscando trabajo, pero… No todo lo que brilla es oro”.

De acuerdo con un último informe conocido de parte de las navieras de Delta Amacuro, unos 6.000 mil deltanos habían ingresado legalmente a Trinidad y Tobago en abril,  a través del puerto de Cedros, no obstante, no se tiene claro  si estas personas viajaron con la intención de permanecer permanentemente en la isla.

Por Cristian Medina|Radio Fe y Alegría Noticias.