Nombran a juez como presidente de transición en Haití

Hubo enfrentamientos con la policía en la ciudad de Puerto Príncipe.

El juez Joseph Mecène Jean Louis fue designado como presidente de transición en Haití, una decisión que profundiza aún más la crisis política en el país.

El «presidente de transición» es miembro del Tribunal de Casación desde 2011: «Acepto la elección de la oposición y de la sociedad civil para poder servir a mi país como presidente interino de la transición de la ruptura. Que Dios se apiade de la nación haitiana», dijo Mecène a través de un vídeo.

El nombramiento del juez Joseph Mecène Jean Louis como presidente de transición ocurre luego que el Poder Judicial determinara el 7 de febrero que el mandato del presidente haitiano Jovenel Moïse expiró.

Este acto se produce pocas horas después de lo que la oposición política, el poder judicial y muchas organizaciones de la sociedad civil consideraban como el último día del mandato de Moïse.

La oposición política de Moïse que el último día de su mandato fue el 7 de febrero, fecha desde el cual no está bajo la investidura de presidente. Esta misma postura es asumida por el Consejo Superior del Poder Judicial de Haití.

La crisis política del país aumenta en un contexto de violencia, secuestros y altos índices de corrupción. Moïse, sin embargo, se niega a dejar el cargo. 

Por su parte, el presidente denunció un intento de golpe de Estado perpetrado por la oposición y aseguró que no se iría del poder hasta el año próximo, fecha en la que aseguró que terminará su Presidencia. «No soy un dictador, mi mandato termina el 7 de febrero de 2022», aseguró.

El opositor André Michel, integrante de la organización política Sector Democrático y Popular, desestimó la tesis de Golpe de Estado en Haití porque el periodo de mandato de Moïse al asegurar que «si ya no es presidente, no se puede hablar de golpe de Estado».

La crisis social y política del país se acentuó este domingo con manifestaciones en contra de Moïse en tres ciudades del país y con la detención de más de 20 personas, a quienes el Gobierno acusó de haber participado en un complot para derrocar y “asesinar” al presidente.

Fueron detenidos, entre otros, el juez de la Corte de Casación Ivickel Dabrésil y una inspectora general de la Policía.