Obispo de Petare: «nuestra misión es mostrar que la vida tiene sentido»

Primer Obispo de Petare
Mons. Juan Carlos Bravo Salazar/Primer Obispo de Petare/Foto: CEV

El primer Obispo de la recién creada Diócesis de Petare, en Caracas, Juan Carlos Bravo, dijo este lunes 10 de enero en su toma de posesión que como pastores «nuestra misión es mostrar con la pasión del Evangelio que la vida tiene sentido y que estamos llamados a transformarla».

La ceremonia se llevó a cabo en la iglesia Nuestra Señora del Rosario, ubicada en La California. A Bravo le acompañaron Mons. Jesús González de Zárate, Arzobispo de Cumaná y nuevo Presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana; Mons. Ulises Gutiérrez, Arzobispo de Ciudad Bolívar y Segundo Vicepresidente de la CEV.

También estuvieron presentes Mons. Raúl Biord, Obispo de La Guaira y Secretario General de la CEV; el Cardenal Baltazar Porras, Arzobispo de Mérida y Administrador Apostólico de Caracas; Mons. Ignazio Ceffalia, Encargado de Negocios de la Nunciatura y algunos Arzobispos y Obispos de Venezuela.

En el desarrollo de su homilía el Obispo fundador de Petare destacó que en su misión como pastor de esta feligresía se centrará «en el rostro del necesitado, en las manos de nuestra gente trabajadora, en el rosario de nuestras abuelas, en la esperanza de nuestros jóvenes y en la alegría de nuestros niños”.

Dijo estar conciente de la realidad «complicada» a la cual llega presente en estas barriadas pero a su vez está confiado en «construir una mejor comunidad «no sin antes deshacernos de la mugre de actitudes, criterios y prejuicios que nos apartan de él».

El proveniente de la Diócesis llanera de Acarigua-Araure también manifestó que se puso «las alpargatas» para caminar con el pueblo de Petare en su luchas y sacrificios para mejorar sus condiciones de vida.

La Diócesis de Petare fue elevada a esa categoría por el Papa Francisco en noviembre de 2021, convirtiéndose en la número 42 de Venezuela.

Se desmiembra de la Arquidiócesis de Caracas. Tiene una extensión de 177 km2, con una población de 760.000 habitantes, coincidiendo con el territorio civil del municipio Sucre del estado Miranda.

Pastoralmente está organizada con 23 parroquias, 12 sacerdotes diocesanos, 45 sacerdotes religiosos, 129 religiosas, 5 seminaristas, 27 instituciones educativas católicas y 64 instituciones caritativas.