Otra semana de radicalización con restricciones y sin combustible

Desde el 14 al 20 de junio durará la nueva semana de cuarentena radical en Venezuela, y su inicio está marcado por una profunda crisis de abastecimiento de combustible en todo el territorio nacional.

Pese a la grave crisis el gobierno insiste en aplicar un sistema de restricción por terminal de placa para todos los usuarios que deja al descubierto la inexistencia de gasolina y gasoil en el país al no garantizar su venta en las estaciones de servicio.

El Ejecutivo nacional mantiene el subsidio directo de gasolina por la plataforma Patria, cuyo cupo mensual para vehículos es de 120 litros de combustible y 60 litros para motocicletas; mientras que el sector del transporte público y carga son subsidiados al cien por ciento.

En medio de este panorama, el gobierno de Maduro tomó el control de la Industria Venezolana de Gas (Invegas), señalado por no entregar a PDVSA los productos químicos como el oxígeno y el nitrógeno necesarios para la producción de combustible.

Esta medida durará 180 días contados a partir del 9 de junio, fecha en el cual se emitió la Gaceta Oficial N° 42.125 

A partir de esta ocupación temporal el gobierno nacional intenta tomar el control de una empresa que según el gobierno de Maduro impidió la producción de combustible que serían distribuidas en todo el territorio venezolano.

Con esta nueva maniobra el gobierno intenta explicar lo que pudiera ser uno de los motivos que la grave crisis profunda de distribución de combustible que vive Venezuela.

Pero para los especialistas, la crisis es mayor y trastoca toda la estructura de Pdvsa que ha sido afectada durante los últimos veinte años.   

Mientras tanto, los usuarios siguen reportando colas en las estaciones de servicios. En Delta Amacuro, el gobierno regional anunció una “semana de cuarentena radical severa”, donde optó por paralizar el servicio de transporte público y privado, y prohibió la venta de combustible en las estaciones de servicio.