Pobreza y desnutrición: principales problemas de los niños venezolanos

Referencial

Como ya se ha vuelto costumbre desde el año 1989, cada 20 de noviembre se enaltece la vigencia e importancia de la Convención Internacional de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes.

La Convención, a lo largo de sus 54 artículos, reconoce que los niños (seres humanos menores de 18 años) son individuos con derecho de pleno desarrollo físico, mental y social, y con derecho a expresar libremente sus opiniones.

Una Convención sobre los derechos del niño era necesaria porque aún cuando muchos países tenían leyes que protegían a la infancia, algunos no las respetaban.

Para los niños esto significaba con frecuencia pobreza, acceso desigual a la educación, abandono. Unos problemas que afectaban tanto a los niños de los países ricos como pobres.

En el caso de nuestro país, los recientes informes del estudio denominado ENCOVI (Encuesta de Condiciones de Vida), que lidera la UCAB junto a otras universidades, da cuenta de que los niños venezolanos se encuentran en niveles alarmantes de pobreza.

Según la encuesta nacional el 79,3% de los venezolanos vive en pobreza extrema, unos 22 millones de seres humanos. Y el 96,2% en pobreza por ingresos.

Y en esas familias evidentemente los niños llevan la peor parte. Los datos recopilados indican que el 30% de los niños en Venezuela sufre desnutrición crónica, según el indicador talla-edad, una cifra comparable con países de África como Nigeria y Camerún, situación que dejará irreversibles secuelas a lo largo de los años.

La nutricionista y activista de Cáritas Venezuela Susana Rafalli dicho que esta situación “se ha vuelto insostenible”.

“El 59% de los niños que llega a Cáritas tienen un retardo del crecimiento o con riesgos de tenerlo. Entre ellos, aproximadamente el 32% tienen ya un retardo del crecimiento moderado y severo”, señaló.

“Estos niños puede que nunca hayan sentido hambre, pero han estado sometidos al mal comer desde que nacieron; incluso desde su periodo de gestación y son productos de embarazos cruzados  con hambre”.

Morirán antes de tiempo

Pero es que en términos de alimentación y esperanza de vida los registros son mucho más dramáticos.

Los niños venezolanos de hoy morirán antes de tiempo, pues quiénes han nacido entre 2015-2020 y siguen viviendo en el país tendrán un promedio de 3,7 años menos de vida, frente a la pronosticada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Además, la misma ENCOVI, ahora regionalizada, revela que debido a a estos altos niveles de pobreza en el país, los niños y adolescentes son los más vulnerables a convertirse en víctimas de actividades ilegales como la explotación laboral o sexual, lo que hoy en día llaman la esclavitud moderna. 

En Venezuela, la migración masiva de adultos dejó a muchos niños más expuestos a esta dura realidad. 

En otra entrega analizaremos cómo quedan en suspenso los derechos de los niños y niñas en Venezuela en el contexto de la pandemia de la COVID-19, sobre todo los relativos a la educación y a la recreación.

Del lado del gobierno nacional se somete actualmente una consulta general que busca recopilar aportes de la sociedad civil con el fin de blindar el marco legislativo para defender estos derechos de la infancia venezolana.