El Proyecto Delta no germinó

Foto: Radio Fe y Alegría Noticias

Confrontación política, frustración y suicidio, los otros hechos que paralizaron la planta arrocera del Delta

La arrocera del Delta forma parte de un proyecto integral promovido por el fallecido presidente Hugo Chávez en el año 2010. En su visita a Tucupita, la capital de Delta Amacuro, recorrió junto a empresarios chinos varias zonas, incluyendo Isla de Guara, al sur de Monagas. 

El “Proyecto de Desarrollo Integral Delta del Orinoco” tenía previsto levantar una empresa cárnica, una láctea, una planta de producción avícola y el complejo arrocero. Este último debía estar produciendo y procesando arroz en 2017, pero no fue así. La única y última vez que esta planta estuvo operativa fue durante el año 2020 cuando, tras varias confrontaciones políticas, siembras frustradas y un suicidio, logró procesar 500 hectáreas de arroz.

La planta arrocera del Delta forma parte de un proyecto integral que incluía otras zonas productivas. La empresa CAMC Engineering Ltd asumió el contrato del complejo arrocero en la Isla de Cocuina. En su página web, la empresa se define como “una sociedad anónima filial de China National Machinery Industry Corporation, fundada en Mayo de 2001”.

También, según sus datos, esta empresa «hasta el momento, ha llevado a cabo decenas de proyectos ‘llave en mano’ y exportación de equipos completos, extendiendo sus actividades a Asia, África, América y EuropaOriental…”.

De igual forma, esta trasnacional ofrece servicios en áreas que van desde la agricultura, hasta la petroquímica. Los trabajos de infraestructura para el levantamiento de este complejo iniciaron en 2011, pero se paralizaron por irregularidades en el financiamiento, según se informó públicamente. 

Toda la infraestructura y maquinarias quedaron abandonadas, mientras los robos a los mismos recrudecieron. De acuerdo con un trabajo especial de la agencia Reuters, Venezuela le pagó 100 millones de dólares a la empresa china contratista. Este dinero llegó a parar, según el medio de comunicación, en paraísos fiscales de Andorra y cuando representantes de las organizaciones fueron consultados al respecto, afirmaron que los documentos revisados por Reuters fueron manipulados con «intencionalidades».

Mientras la planta estuvo abandonada por alrededor de 5 años, la gestión de la gobernadora Lizeta Hernández llevaba a cabo intentos fallidos por animar a los productores a promocionar el complejo arrocero y los beneficios que traería “cuando se retomaran” los trabajos. 

El “Proyecto Integral de Desarrollo Agrario Delta del Orinoco de Venezuela”, como se llama técnicamente según la empresa que lo contrató, contempla “la construcción de canales de riego y drenaje en una zona de riego de 11 mil hectáreas; construcción de un complejo para procesamiento de arroz y de su semilla; la restauración de granjas para 80 mil gallinas ponedoras; construcción de un laboratorio agropecuario…”, de acuerdo a la ficha técnica publicada en la página web de la empresa.

Apenas 500 hectáreas de arroz

Uno de los deltanos que se animó con la siembra de arroz fue el exconcejal Euclides Sarabia, un habitante de la Isla de Cocuina, quien declaró a través de Radio Fe y Alegría Noticias que dejaría otras actividades de producción para dedicarse, únicamente, a la siembra de arroz. 

No obstante, retomar el trabajo en la planta arrocera que, si bien apenas aguardaba por las siembras, se complicó por su inoperatividad. Los daños por desuso implicaron nueva inversión en el año 2017 para reacondicionar las instalaciones.

Ángel Gascón, activista comunitario de Delta Amacuro, alertó sobre la posibilidad de que la arrocera de Tucupita nuevamente se dejara abandonada. En esa oportunidad, la traba fue por la falta de terreno para la siembra, aun cuando el proyecto original contemplaba tierras para sembrar el cereal.

Gascón explicó que, aunque la planta física de la arrocera estaba por culminarse en el año 2017, cuando comenzó su rescate, su funcionamiento se vio interrumpido porque los productores no encontraron tierras aptas.

De acuerdo con ingenieros vinculados a la planta arrocera consultados por Radio Fe y Alegría Noticias en el año 2018, y cuyos documentos internos así lo determinaron, el complejo tenía una capacidad instalada para producir 70 toneladas de arroz por día.

La primera etapa del proyecto debió ser entregada en el 2016 y la fase para la producción y procesamiento estaba previsto que iniciara el 2017. No obstante, tras cuatro años, apenas ha procesado 500 hectáreas de arroz.

Foto Infografía del año 2018, a un año de lo que debió ser la entrega.

Una planta inaugurada pero sin arroz

La gobernadora de Delta Amacuro, Lizeta Hernández, inauguró el 3 de febrero de 2019 la planta arrocera de Tucupita. Lo hizo aun cuando no existía siembra de arroz en la entidad. Fue bautizada como Complejo Agroindustrial Arrocero “Hugo Chávez Frías”.

La empresa CAMC Engineering Ltd publicó la inauguración de la empresa con una nota de prensa en su página web

Wilmar Castro Soteldo, ministro de Alimentación de Venezuela, asistió a este acto y afirmó a través del canal del Estado, Venezolana de Televisión, que “se identificó 20 mil hectáreas de superficie para la producción de arroz en la entidad”.

Estas afirmaciones confirmaron la inexistencia de siembra. El funcionario dijo además “estamos haciendo las coordinaciones con la empresa que instaló este proyecto para aumentar su capacidad al doble”.

Foto: de inauguración / VTV.

Castro Soteldo informó que una empresa proveniente del estado Barinas y con experiencia en la producción de varios rubros agrícolas en los estado llaneros, se haría cargo de la empresa arrocera. 

En 2018, la Empresa Integradora Barinas fue la encargada de trasladar arroz desde los llanos e iniciar las pruebas de trillado. Sin embargo, no se precisó si sería la misma empresa la que asumiría en 2019. 

La EPS Integradora Barinas, a cargo del ingeniero Andrés Laya, tuvo una venia ministerial para adelantar todas las actividades que impulsaran la producción; sería este mismo permiso que pondría en disputa a la operadora con la misma gobernadora Hernández, según afirmaciones de los trabajadores de dos grupos laborales en los que se dividieron la arrocera y otras iniciativas productivas.

Andrés Laya hizo del conocimiento público su arribo a Tucupita y la responsabilidad con la arrocera el 31 de marzo de 2019. Laya tenía la misión de, en principio, promover las siembras de arroz para poner a trabajar la planta. 

El permiso ministerial lo llevó a concretar grandes asambleas con productores de la región. Con ellos, en principio, trabajó y logró dar los primeros pasos para iniciar con las siembras. No obstante, los dueños de fincas y grandes terrenos se negaron a aceptar la propuesta de Laya por considerar que no se verían beneficiados como querían.

El representante de EPS Integradora Barinas, tras su primer traspiés, realizó nuevas propuestas para estimular a nuevos productores; ofreció porcentajes favorables y precios más competitivos. Sin embargo, un productor, en nombre de otros diez, acusó a Laya de no cumplir su palabra.

Estas personas finalmente acudieron y recibieron el apoyo de la gobernadora Lizeta Hernández, quien meses después denunció ante los medios de comunicación a Andrés Laya de estar inmerso en hechos de corrupción, aunque no precisó cuáles eran los delitos.

Foto: llegada de EPS Barinas

Sin tomar en cuenta los señalamientos, amparado por el apoyo ministerial y luego de haber fracasado con dos grupos de productores deltanos, Laya promovió las ferias campesinas para estimular a campesinos aliados. 

Era el tercer intento en la región. Pero la feria no fue autorizada por la gobernadora Lizeta Hernández. Según declaraciones del ingeniero, se trataba de la iniciativa más grande “nunca antes vista”. 

Para esta actividad, que estaba prevista para llevarse a cabo en el paseo malecón Manamo de Tucupita, Laya quedó endeudado con los productores, según pudo confirmar Radio Fe y Alegría Noticias en conversaciones con algunos involucrados que no desean revelar sus nombres, pues no quieren verse involucrados en el caso Laya.

Las disputas entre Laya y la gobernadora Hernández eran públicas. La mandataria alegaba que en las iniciativas del señor Laya existían presuntas anormalidades, mientras un grupo de trabajadores y dueños de fincas afirmaban que les seguía debiendo. Los negocios y el proyecto del arroz no terminaba de germinar.

Luego de tres fracasos en el Delta, Andrés Laya apostó por trabajar de manera independiente en terrenos del hato Santa Clara, al sur de Monagas, un espacio de tierra expropiado a la Corona Británica por el presidente Hugo Chávez. 

En julio de 2019, Radio Fe y Alegría Noticias sostuvo una breve entrevista con el ingeniero Andrés Laya y esta es la transcripción de sus afirmaciones.

1.- ¿Qué avance ha tenido hasta los momentos el proyecto arrocero?

A.L.: Hay bastante avance, ya pasamos las 1.000 hectáreas sembradas, pusimos la luz en dos fundaciones y estamos próximos a la tercera, también el alcantarillado. Esta semana estaremos recibiendo un equipo hidráulico de la Universidad Central de Los Llanos.

Vamos a evaluar la posibilidad de transformar un sistema de riego de alta tecnología, con sistemas de compuertas y turbinas para una capacidad de 6 mil hectáreas, ahí en Santa Clara.

2.- Para los que no sabemos, a nivel de producción, ¿en qué cantidad se traducen 6 mil hectáreas de arroz?

A.L.: Se transforman en 30 mil toneladas métricas aproximadamente, con un rendimiento de 5 mil kilos por hectáreas.

3.- ¿Esa sería la primera producción del año?

A.L.: Es la primera en lo que es el sur de Monagas. Este jueves tengo una reunión con el equipo técnico especialista que tenemos en Santa Clara, para evaluar varios puntos como la siembra de 8 mil hectáreas en Tucupita en los meses de noviembre, diciembre y enero del próximo año.

También vamos a evaluar la recuperación de los jumbos para reactivar el sistema de canales, compuertas y la captación de los trabajadores en el sur de Monagas. Estamos empezando a recibir semillas e insumos aquí en Delta Amacuro.

Foto:  Laya junto a otros trabajadores.

Pero nada de lo dicho en esta entrevista llegó a concretarse debido a que la siembra de arroz nunca se dio por severos problemas de riego. Se desconoce si realmente fueron mil hectáreas las que se perdieron, no obstante, del sur de Monagas no se cosechó ni un grano. 

Un nuevo fracaso para Andrés Laya, ahora frustrado por sus intentos fallidos y endeudado con las contratistas que llevaron a cabo algunos trabajos viales. Uno de estos contratistas afirmó que la EPS Barinas dejó una deuda por 3 mil dólares.

La despedida de Andrés Laya 

A las 5:48 de la tarde del sábado 4 de enero de 2020, el ingeniero Andrés Laya, presidente de la EPS Integradora Barinas, publicó en su estado de WhatsApp el mensaje “Adiós a todos los amo”. 

Estado de WhatsApp

Posteriormente se conoció la muerte de Andrés Laya. El hombre del complejo arrocero se suicidó. 

Empezaron a sembrar

El grupo de propietarios de fincas apoyado por la gobernadora Lizeta Hernández y que en principio vivió un ciclo de disputas con Andrés Laya por presuntas deudas, pondría manos a la siembra de arroz y así fue anunciado por el canal del Estado, VTV. 

La cuenta de Twitter del canal publicó un vídeo para mostrar cómo avanzaba el proceso de siembra en un sector del municipio Tucupita.

Fue la primera y única siembra de arroz en Delta Amacuro, y se realizó en la finca de Lorenzo Marín, en la isla de Cocuina, en Tucupita. Posteriormente se cosechó en noviembre de 2020, se trilló en el complejo Hugo Chávez, se empaquetó y se vendió. Fueron 500 hectáreas según la nota oficial.

En la actualidad, la planta está cerrada y no se volvió a sembrar. Mientras tanto, los silos están ahí, esperando para almacenar 70 toneladas diarias de arroz made in Delta.

El plan inicial, mencionado al principio del reportaje, indica que el proyecto “Proyecto de Desarrollo Integral Delta del Orinoco”, no solo contemplaba la producción de arroz sino también la construcción de “canales de riego y drenaje en una zona de riego de 11 mil hectáreas, la restauración de granjas para 80 mil gallinas ponedoras y construcción de un laboratorio agropecuario». 

¿Se construyó el sistema de riego? ¿Se restauraron las granjas? ¿Están las gallinas? ¿Se construyó el laboratorio?