Lo que para muchos sectores es una interrupción rutinaria del servicio eléctrico, para el sistema de salud en el oeste de Barquisimeto se ha convertido en una sentencia crítica.
Los constantes racionamientos eléctricos, mantienen bajo asedio operativo a cinco importantes centros médicos públicos y privados, ubicados en las inmediaciones de la urbanización Santa Eduviges, poniendo en riesgo la estabilidad de cientos de pacientes.
Entre los centros afectados se encuentran la Unidad de Diálisis El Ángel, la Clínica Hospital Privado, Imágenes del Centro y el Centro Médico Caralí 1 y 2.
Es importante destacar que a pesar de que la Unidad de Diálisis cuenta con una planta eléctrica instalada a finales de 2025, la falta de automatización y la ausencia de personal calificado para operarla mantienen en vilo la vida de quienes dependen de estas máquinas para sobrevivir.
En la contingencia más reciente, fueron las enfermeras quienes tuvieron que activarla manualmente tras recibir una capacitación improvisada el día anterior martes 7 de abril.
Alexander Rivero, paciente con 21 años en tratamiento de hemodiálisis, denunció que aunque la planta fue instalada entre noviembre y diciembre, apenas comenzó a estar operativa hace un mes.
“Hoy, estando ya conectados, se fue la luz. Tocó esperar a que prendieran la planta y tuvieron que retornarnos la sangre de manera manual porque las máquinas se apagan completamente. Antes las máquinas tenían baterías internas, pero las mismas tienen años de uso y ya no cuentan con estas baterías”, explicó Rivero.
Para los pacientes renales de El Ángel, la continuidad del servicio eléctrico es, literalmente, una cuestión de vida o muerte.
Aparte de la Unidad de Diálisis, solo la Clínica Hospital Privado cuenta con planta eléctrica.
Sin embargo, su alcance es limitado: el respaldo motorizado solo cubre las áreas de emergencia y pabellón, dejando a oscuras las zonas de consultas externas y hospitalización cada vez que falla el fluido eléctrico.
Además, esta situación no solo genera la suspensión de citas médicas en los centros privados, sino que deteriora la calidad de recuperación de quienes se encuentran hospitalizados, enfrentando altas temperaturas y la imposibilidad de recibir ciertos tratamientos o estudios que dependen de equipos conectados a la red.
El llamado de la comunidad médica, pacientes y familiares es a las autoridades de Corpoelec y a la gobernación de Lara a restablecer los circuitos protegidos como estos donde están ubicados centros de salud, para garantizar que el derecho a la salud no dependa de un interruptor.

Sigue todas nuestras entrevistas y la información que se produce desde las regiones uniéndote a nuestros canales de Telegram, WhatsApp y descarga nuestra App.










































