Reducción de muertes violentas no es porque el país haya mejorado

Violencia en Venezuela
Referencial

El Observatorio Venezolano de Violencia que dirige el sociólogo Roberto Briceño León presentó este martes 28 de diciembre el informe de este año sobre los niveles de violencia en el país.

Según sus datos al cierre de este 2021 se han contabilizado 11.081 muertes violentas, lo que representa una disminución con respecto al año 2020.

Sin embargo, el activista aclaró que esta reducción en el índice de muertes violentas no es porque en Venezuela hayan mejorado las condiciones económicas y sociales.

Por el contrario, estas circunstancias han empeorado conformando lo que las ONG humanitarias han descrito como la existencia en el país de una severa crisis humanitaria compleja.

Briceño León explicó que el descenso de los homicidios por violencia criminal y policial o militar s se debe a que la economía se encuentra paralizada, al dominio cada vez más de territorios por el crimen organizado, cuyas bandas regulan o le ponen coto a estos eventos.

En este sentido, afirmó que en Venezuela se viene experimentando de forma gradual «una actuación ofensiva del crimen organizado que pasó a retar abiertamente el monopolio de la fuerza del gobierno nacional produciendo su retraimiento o retirada de varios territorios locales».

También mencionó los factores relacionados a la recomposición demográfica por efectos de la migración. En este sentido, recalcó que según sus registros 2 millones y medio de jóvenes se han ido del país lo que también, de acuerdo a sus perspectivas, constituían parte del núcleo de la violencia como víctimas o victimarios.

En el renglón de muertes por «resistencia a la autoridad» igualmente el Observatorio detecta una disminución de estos sucesos en relación a otros años.

Sin embargo, el especialista en derechos humanos acotó que en este 2021 se corroboró una diversificación de cuerpos policiales que actuaron en la comisión de ejecuciones extrajudiciales, con la creación de nuevas dependencias y divisiones regionales «lo cual de alguna manera difuminó el papel de las FAES» y de otros organismos de seguridad.

Briceño León si llamó la atención sobre dos item que experimentaron importantes incrementos, convirtiéndose en el ámbito de la violencia policial en situaciones de gravedad.

Estos elementos tienen que ver con las muertes «en averiguación» y el capítulo de los «desaparecidos que pueden traducirse en migraciones silenciosas o ejecuciones extrajudiciales no conocidas y que fundamentalmente se dan en parroquias de municipios muy violentos como El Callao y Sifontes del estado Bolívar».

En esta primera entrega sobre este vasto informe que también incluye los capítulos de la violencia contra la niñez, juventud y de género, el coordinador del OVV pronostica que para el 2022 un incremento en los asaltos, los secuestros, el robo de viviendas, el hurto y robo de vehículos y los atracos en el transporte público.