Sicóloga invita a vivir una PEA en positivo

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Foto: Archivo.

La sicóloga Andreína Arévalo cree que tanto ella como sus colegas “tenemos mucho trabajo” en Venezuela “porque acompañamos, apoyamos  y orientamos a las personas  en la regulación de sus emociones y el fortalecimiento de sus conductas positivas”.

Arévalo afirma que los venezolanos deben entender que hay un “proyecto” que se llama vida, al  cual hay que ponerle sentido a pesar de la crisis económica y social.

La sicóloga venezolana promociona una PEA, que en términos positivos significa en Pensamientos, Emociones y Acciones. Apunta que uno de los primeros pasos para este estado emocional y funcional es “aceptar, no para calárnoslo, que hay un caos, que las cosas están funcionando mal”.

“Esto pasa por asumir que mucha gente en este país no está diciendo la verdad”, explicó a Radio Fe y Alegría Noticias en el marco del Día del Sicólogo en Venezuela que se celebró el pasado 22 de noviembre.

En segundo lugar, como consecuencia de la aceptación, afirma Arévalo que estamos invitados y exigidos “a vislumbrar nuevas alternativas de posibilidades para que podamos seguir con nuestra supervivencia y optimizar nuestra calidad de vida”. Ella enfatiza que es importante registrar estos pensamientos positivos o proactivos, “para no generarnos falsas expectativas que nos lleven a la frustración, rabia y depresión”.

Alertó que hay que estar más pendientes con las personas de la tercera edad porque en ellos aumentan los niveles de depresión, entre otros factores, “porque esta diáspora ha hecho que cada día se queden más solos”.

Por eso es importante, destacó, trabajar en función de manejar pensamientos en positivos con emociones de mucha energía constructiva y acciones funcionales.

También recomendó hablar de lo que nos pasa y experimentamos: sugiere que las personas se integren a redes de apoyo o grupos de personas “que nos quieran, nos acompañen y nos escuchen… Esto es vital”.

La soledad no es buena para los jóvenes y adolescentes

La sicóloga señala que si bien no existen estadísticas oficiales de jóvenes y adolescentes que hayan atentado contra su vida o se hayan suicidado, descubre, a través de sus terapias, que los índices cada día son más altos.

“Y esto obedece a que los jóvenes cada vez más se sienten más solos y que su vida no tiene ningún sentido… y en muchos casos los lleva a pensar en el suicidio”, argumentó.

En ese sentido, advirtió que ciertamente hay condiciones objetivas adversas para que los jóvenes en Venezuela caigan en estos estados emocionales negativos. Tales son los casos de aquellos que quieren irse del país, pero no tienen familiares afuera, no tienen dinero para gestionar sus documentos y sus pasajes. “Este contexto merma su emocionalidad positiva porque no ven un horizonte”.

Sin embargo, Arévalo invitó a acompañar a los jóvenes a construir un futuro. “Afortunadamente todavía en Venezuela existe mucha gente que está construyendo y posibilitando nuevos escenarios y horizontes positivos que son atractivos para los muchachos”.