Sin luz al final de los túneles de la Cota Mil

Foto: Edwin Rodríguez | Túneles de la cota mil

Soñaban los capitalinos con tener una nueva obra para facilitar el ida y vuelta hasta el nuevo estado La Guaira. ¿Qué pasó con los nuevos túneles de la Cota Mil?

Para el año 2005 el gobierno nacional encabezado por Hugo Chávez Frías anunció la construcción de la «gran obra». La ampliación de la Cota Mil hasta el estado La Guaira sería construida en tres grandes obras.

El túnel Baralt

Estaría constituido por dos galerías gemelas de casi tres kilómetros, separadas por 30 metros, en las cuales se insertan dos carriles de circulación con sentido único de tráfico, hombrillo y aceras. Las etapas de construcción comprenden excavación y sostenimiento por etapas, drenaje, impermeabilización, revestimiento definitivo, pavimentación e instalaciones electromecánicas y de seguridad. Entre las galerías se prevé hacer salidas de emergencias para peatones y enlaces transversales para emergencias.

El distribuidor Macayapa

Se levantaría en la entrada del sector Blandín, frente al barrio Federico Quiroz de Gramovén, parroquia Sucre. La obra se completaría con cuatro puentes de enlaces con la autopista Caracas-La Guaira en distintas direcciones: Boyacá-Catia, Boyacá-La Guaira, La Guaira-Boyacá y Catia Boyacá.

El viaducto Tacagua

Sería una estructura mixta de acero y concreto de características similares a las del viaducto número 1. Tendría una longitud aproximada de 1.852 metros y será construido sobre el valle de la quebrada Tacagua, alcanzando una elevación promedio de 60 metros sobre su lecho. Este trayecto estaría permitiendo a quienes se desplacen desde las poblaciones de Guarenas y Guatire enlazar con la ruta que conduce al litoral mediante una sola vía.

Nos atrevemos a contar un poco de la icónica obra conocida como la Cota Mil y los vestigios de la construcción de la ampliación hasta el antiguo estado Vargas, hoy estado La Guaira.

Para no olvidar

En 1938 el Gobierno Nacional contrató a un grupo internacional de arquitectos urbanistas, que presentaron un plan para el desarrollo de la ciudad conocido como ‘Plan Rotival’, donde se proponía la construcción de ‘La Carretera al pie del Ávila’, hoy conocida como la avenida Boyacá o Cota Mil.

Luego, en 1951 se construyó el primer tramo del Plan Rotival o de la Carretera al pie del Ávila «Tiro al Blanco-Maripérez», para facilitar la construcción del teleférico. El Plan Rotival fue uno de los más ambiciosos planes para la modernización de la ciudad de Caracas planteado por la administración del General López Contreras.

El 18 de octubre de 1973, el presidente Rafael Caldera inauguró la avenida Boyacá, con una longitud de 14,5 kilómetros. 

Terminado este tramo de la obra, plantearon la necesidad de culminar la avenida construyendo su enlace con la autopista Caracas-La Guaira y el sistema La Planicie, denominado Tramo Baralt-Catia o Prolongación de la avenida Boyacá. 

En el segundo periodo presidencial de Rafael Caldera (1994-1999), se intentó reactivar el proyecto para culminar la ampliación de la Cota Mil hasta empalmar con el viaducto de La Guaira, pero la resistencia de las familias que habitaban los terrenos que debían ser afectados, no permitió que se arrancaran los trabajos y estos quedaron paralizados”.

La lucha vecinal pudo más que las intenciones gubernamentales, pues pretendían desalojar a más de 700 familias para reubicarlas en otros estados del país.

Llegó Chávez con nuevas promesas (1998)

El año 2005 el presidente Chávez convocó a un concurso con el propósito de terminar la nueva autopista al litoral. La empresa ganadora fue el consorcio Teixeira Duarte. Seis años más tarde, el 16 de julio del 2011, Hugo Chávez aprobó 1.032 millones de bolívares fuertes, es decir 5.217.918,89 $ para culminar la obra, con la esperanza de poder inaugurarla en el 2015.

En el 2011 era ministro de Transporte y Comunicaciones Francisco Garcés quien, en el mes de septiembre, afirmó que ya se había comenzado el proceso de licitación para ejecutar la obra.

Los trabajos de esta nueva etapa se iniciaron en enero de 2012, con la contratación del consorcio empresarial portugués Teixeira Duarte, que al cabo de un corto tiempo no cumplió con totalidad la obra.

La empresa Teixeira Duarte solo avanzó con la excavación de 30 metros de los túneles, la construcción de las pantallas de contención de elementos rocosos y la canalización de riachuelos provenientes del parque nacional Waraira Repano.

Esta empresa liquidó sorpresivamente a 1.400 trabajadores alegando falta de presupuesto. La mayoría de estos trabajadores prestaron servicio por 11 meses y provenían de las parroquias cercanas, San José, Sucre, La Pastora y Altagracia.

Se fue Chávez, llegó Maduro… ¿y la obra? (2013)

Hugo Chávez falleció el 5 de marzo del 2013 y la responsabilidad de culminar estos trabajos recayó sobre el nuevo presidente Nicolás Maduro. El 4 de junio de ese año, durante un acto en el estado Vargas, Nicolás Maduro anunció que estaban buscando todos los recursos en el mundo para completar la obra “que necesita la patria”.

Recorrido por la entrada de los túneles de la Cota Mil en Caracas. Julio 2021.

Nuevo ministro y nuevas promesas

Dos años pasaron y en el 2015 llegó Haiman El Troudi, como ministro de Transporte Terrestre y Obras Públicas. Se encargó nuevamente de la emblemática obra. Él anunció que la prolongación de la arteria vial registraba un 30% de avance y que su primera fase sería inaugurada en septiembre de ese mismo año. 

La promesa se la llevó el viento, alegaron la hiperinflación y la caída de los precios del petróleo.

La administración de Nicolás Maduro en 2015 reactivó la ampliación de la Cota Mil, sin informar, públicamente, las razones por las cuales los trabajos fueron paralizados. Tampoco dieron a conocer las inversiones realizadas con los recursos aprobados por el presidente Hugo Chávez. Tampoco explicaron por qué volvían a incluir a la trasnacional Teixeira Duarte.

El Troudi también aseguró que diariamente perforaban cinco metros y el alcance estaría en 1.800 metros. Precisó que la obra generaba 1.400 empleos directos y 4.200 indirectos, y que la inversión era de 5.600 millones de bolívares fuertes,  28.384.611,48 $ en esa fase. 

Video Cortesía de Últimas Noticias.

“Cuando este túnel esté listo para su inauguración en el año 2016, los invito a recorrer desde cualquier punto de la Cota Mil hasta La Guaira, sin interrupciones. Esta obra va a tener un moderno sistema de monitoreo, ventilación, iluminación, control de vehículos, entre otras tecnologías”.

Haiman se fue a la constituyente y la obra volvió a quedar en el olvido.

2017 ahora sí

El 4 de enero de 2017, Nicolás Maduro decidió dividir el Ministerio de Obras Públicas y Transporte en dos ministerios diferentes, nombrando como ministro de Obras Públicas a César Alberto Salazar y como Ministro de Transporte Terrestre a Ricardo Molina.

Al asumir su cargo como Ministro de Obras Públicas, César Alberto Salazar señaló que para ese mismo año 2017 tenían previsto la reanudación de los trabajos de la Cota Mil. Salazar duró un año y medio en el puesto y no pudo resolver. Afirmó que estaban “estableciendo los contactos pertinentes para evaluar el estatus de la obra y las acciones para garantizar la continuidad de los trabajos”.

Final de la avenida Boyacá. Inicio de la obra que comunica la Cota Mil con la autopista Caracas La Guaira.

Sobre los motivos de la paralización de la ampliación de la Cota Mil, Salazar explicó que se debió a la caída de los ingresos de la nación: “Hay que entender que tuvimos un 2016 muy difícil, que en algunos casos nos obligó a detener la inversión en algunas obras. ¿Y esto para qué? Bueno, para priorizar la inversión en otros sectores como la salud y la alimentación”.

La ampliación de la Cota Mil hasta la autopista Caracas- La Guaira quedó en las mismas condiciones. 1.800 metros excavados y muchas herramientas de trabajo bajo las aguas. 

Después vino la ministra Marlenys Contrera y pasó sin pena ni gloria. La obra siguió igual, paraliazada.

Desde agosto de 2019 el ministro de Obras Públicas es Raúl Antonio Paredes y tampoco ha dado información sobre el proyecto.

“Esa obra es un elefante rojo”, señalan los habitantes de San José y La Pastora, que viven cerca del lugar.

2021 y ahí está el elefante Rojo: Huérfano y sin dolientes

Los trabajos de ampliación de la avenida Boyacá se encuentran abandonados y el pueblo venezolano no recibe una explicación certera sobre los recursos invertidos, ni sobre cuándo culminarán los trabajos.

Desde el distribuidor Baralt se aprecia la boca de los túneles gemelos completamente oscuros con una montaña de tierra y piedra en la entrada. A los lados y en el interior están colgando una gran cantidad de cables. 

Túneles de la Cota Mil desde. Foto: Edwin Rodríguez. Julio 2021.

Por el estrecho camino que lleva a la obra paralizada se ven los armazones de hierro. andamios, material de construcción

Del campamento de trabajadores que allí se había instalado, no queda nada. Tampoco queda ni uno de los 5.600 trabajadores que laboraban en la obra.

El piso de los túneles es una especie de área movediza: hay mucha agua. Las paredes están afectadas por filtraciones. Hace frío en el día y mucho más en las noches.

Huele a humedad, lo que hace suponer que no hay filtraciones de aguas servidas y que el agua que inunda los espacios proviene de los riachuelos que bajan de El Ávila.

Dicen los vecinos de las zonas cercanas que dentro de los túneles todavía hay abandonados varios equipos utilizados para las excavaciones y que permanecen bajo las   aguas. Del otro lado, hacia la autopista Caracas-La Guaira, también se observan una serie de estructuras a medio construir.

Los vecinos que van al lugar a buscar agua, cuentan que la delincuencia arrasó con todos los materiales que quedaban en la obra: cabillas, lozas, arena, cemento, cables.

A la obra le nació el barrio El Cardón

La progresiva paralización de las obras generó especulaciones: “algunos trabajadores decían que, por falta de dinero, otros señalaban que al realizar las excavaciones se encontraron con muchos afluentes de agua provenientes del Ávila, que no podían canalizar y que formaron una gran laguna allá adentro y que no sabían cómo resolver ese problema”.

Habitantes del barrio El Cardón | Foto: Edwin Rodríguez. Julio 2021.

Lo que sí no admite especulación alguna es el hecho evidente de que los caraqueños no tendrán posibilidad de llegar desde la Cota Mil hasta La Guaira en menos de 10 minutos, al menos durante un buen tiempo. Y tampoco se sabrá el destino de los recursos aprobados. 

Se estima que el proyecto de prolongación de la avenida Cota Mil, en Caracas, desde Cotiza a Maiquetía, ha consumido 10.000 millones de dólares, luego de varias paralizaciones temporales.

La obra está abandonada. Ni Chávez, ni Maduro, ni las empresas contratadas cumplieron lo ofrecido. 

¿Dónde están los reales?

Hoy la gente de las zonas vecinas acude al lugar a buscar agua y de vez en cuando a echarse chapuzón en los pozos que allí se formaron.

Algunos miran con tristeza que dentro de estos túneles abandonados viven al menos tres familias enteras que sueñan con la asignación de una vivienda digna por parte del Estado venezolano.