“Somos una comunidad extremadamente desatendida”

Jose Gregorio comunidad Barquisimeto
Foto: Radio Fe y Alegría Noticias

En el barrio José Gregorio Hernández, al oeste de Barquisimeto, las fallas en la distribución del gas doméstico, el agua potable y la electricidad se han convertido en un sufrimiento diario para sus habitantes.

Al caer la noche, las calles se quedan en una completa oscuridad por el deterioro que tienen los postes de luz. Ya la mayoría de éstos llevan años sin ser tener ningún tipo de mantenimiento.

“Después de las 6 de la tarde aquí no se puede salir”, fueron parte de las palabras que expresó Maira Marrufo, habitante de la comunidad, quien recientemente casi fue víctima de un robo debido a la oscuridad y soledad en que se encuentran las calles.

Jose Gregorio comunidad Barquisimeto
Foto: Radio Fe y Alegría Noticias

Afirmó que en todas las calles hay un grave problema de deficiencia eléctrica. El cableado está regado por el piso y aunque han acudido a la corporación eléctrica del Estado por ayuda, la única respuesta que reciben es deben hacer una lista de los postes que están dañados.

No obstante, hasta los momentos ningún poste ha sido arreglado.

“Lo que queremos es que de verdad alguien se avoque esta problemática. ¿Qué podemos hacer nosotros ante transformadores dañados?”, añadió.

Aunado a esto, Maira explicó que también sufren de racionamiento eléctrico, porque a diario les aplican cortes de hasta 6 horas más los constantes bajones que han dañado los artefactos electrónicos.

“El llamado es a que no nos castiguen tanto, esto es una tortura. Yo siento que José Gregorio es una comunidad extremadamente desatendida”, indicó.

Un año sin gas y meses sin agua

La señora Yolanda Moreno comentó a Radio Fe y Alegría Noticias que el problema del gas doméstico es una pesadilla para los habitantes. Vivían en la incertidumbre de no saber cuándo se les iba a distribuir las bombonas.

Fue hasta hace algunos días que les llegó el gas a la comunidad luego de haber pasado un año sin contar con el servicio.

Para apaciguar esta situación, se veían en la necesidad de cocinar sus alimentos en hornillas eléctricas, y cuando no tenía luz, lo hacían a leña.

Por su parte, Gloria Pereira denunció que hay sectores que tienen más de 3 años sin ver una gota de agua. Han tenido que pagar camiones cisternas o buscar agua en las comunidades aledañas para poder abastecerse del servicio.

La precariedad en que se encuentran los servicios públicos en Lara es una realidad que se refleja en todas las comunidades de Barquisimeto.