Terminó la auditoría de las máquinas de votación. ¿Y ahora qué?

El Consejo Nacional Electoral (CNE) anunció la finalización del proceso de Auditoría Integral del Sistema Automatizado de Votación que se inició el pasado 14 de junio por decisión de los rectores del órgano electoral en Venezuela.

Desde el inicio de las auditorías se tenía previsto realizar 16 revisiones que programó el Consejo Nacional Electoral (CNE) para las elecciones Regionales y Municipales 2021.

El 10 de junio, el rector Roberto Picón aseguró que las auditorías permitirían establecer la calidad de los productos que sirven al CNE, “y calificó como positiva la participación de los 10 académicos” que durante semanas se dedicaron a la revisión de software, hardware y base de datos.

Terminada las auditorías, correspondía le emisión de una certificación de eficacia por parte de los auditores académicos, tal como ocurrió el 26 de julio, y el grupo de los diez expertos informáticos y computacionales validaron la funcionalidad de la estructura tecnológica que involucra aplicaciones, programas que sirven para la transmisión y totalización de resultados electorales.

Además de ello, aprobaron la funcionalidad del hardware que se usarán en las elecciones municipales y regionales.

¿Y ahora qué?

Con la Auditoría Integral del Sistema Automatizado de Votación, el Consejo Nacional Electoral (CNE) pretendía lograr la credibilidad y la confianza del electorado venezolano, una labor que parece no solo depender de la estructura, sino de la credibilidad en las personas que están en la directiva.

Un sector de la oposición liderada por Juan Guaidó no está convencido con lo que puede lograr hacer el CNE en las elecciones. Para el grupo de Guaidó, la directiva del CNE está supeditada a los intereses del gobierno.

A partir de esta consideración, en lo adelante, corresponde a la sociedad civil, organizaciones políticas y actores de la vida nacional dirimir sobre la funcionalidad, eficacia y credibilidad del CNE y la plataforma tecnológica.