El sector transporte en Barquisimeto, estado Lara, enfrenta una aguda crisis debido a los altos costos operativos que impactan directamente en la prestación adecuada del servicio. A su vez, esto recae directamente sobre los usuarios, que afirman seguir percibiendo el mismo salario por lo que no pueden pagar otro incremento en las tarifas.
Desde el pasado martes 28 de octubre, se han presentado en la ciudad hechos que exponen aún más esta situación y trastocan directamente la calidad de vida de los usuarios del servicio, quienes para trasladarse a sus destinos han esperado largos períodos de tiempo en las paradas o han caminado amplios tramos para resolver.
Tres unidades fueron retenidas por la municipalidad de Iribarren el pasado martes, lo que desató una paralización mediana del servicio en horas de la tarde de ese día, afectando a cientos de pasajeros, principalmente en la zona norte, sur y oeste de Barquisimeto.
Giovanny Peroza, secretario general del Sindicato Automotor de Lara, expresó a los medios de comunicación regionales, que tras una reunión con Nelson Torcate, director de la Autoridad Metropolitana de Transporte Terrestre (AMTT), la reanudación de labores fue parcial. Algunos conductores volvieron a trabajar, pero otros decidieron esperar hasta el miércoles 29, manteniendo la protesta por la tarifa del pasaje.
Peroza fue enfático en que la decisión de trasladar todas las unidades al estacionamiento municipal de Iribarren se tomó para forzar una retención colectiva, ya que “todos estamos cobrando 50 o 60 bolívares” (tarifas superiores a la oficial de 40 bolívares). Añadió que, aunque no se trata de un paro decretado, la situación los está “obligando” debido a que el monto de 40 bolívares “representa una pérdida significativa” ante el constante aumento del dólar, lo cual los tiene “arrinconados”.
Por ahora, el Sindicato Automotor de Lara está a la espera de una mesa técnica con autoridades nacionales para definir esta situación, accediendo a continuar con el servicio normal en la entidad, pero siendo enfáticos sobre estos gastos operativos inasumibles.
Los transportistas se mantienen en la solicitud de anclar el pasaje a 0.50 centavos de dólar, argumentado que la tarifa actual desaparece con la inflación que vive el país.
Impacto en el usuario: entre tarifas y sobrevivencia
Para muchos ciudadanos larenses con ingresos anclados al salario mínimo, un aumento de la tarifa en el transporte público implicaría destinar un porcentaje significativo de su sueldo únicamente a este servicio, afectando su capacidad para cubrir otras necesidades básicas.
En Barquisimeto, algunos usuarios han reportado que en varias unidades de transporte ignoran la exoneración de pasaje para adultos mayores y condicionan o niegan el descuento a estudiantes, generando una situación delicada para la cotidianidad del ciudadano de a pie.
Marta Vargas, usuaria de la zona norte de Barquisimeto, dijo a Radio Fe y Alegría Noticias que las horas pico representan “una pesadilla” para ella, ya que retornar a su casa después de salir del trabajo es difícil por la escasez de unidades de transporte y los montos del pasaje.
“Para el Cují nos están cobrando hasta 120 bolívares. Vamos como chivos, con tal de poder llegar a nuestras casas. No es justo”, lamentó.
Por su parte, Jesús Yépez, habitante del sector oeste de la ciudad, expresó que es lamentable la situación del transporte público, pero también las condiciones salariales del venezolano en la actualidad.
“Nosotros seguimos ganando lo mismo, otro aumento del pasaje no lo aguantan nuestros bolsillos. Sabemos que los transportistas tienen razón en sus peticiones, pero no podemos pagar más”, remarcó.
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