Treinta maestros renunciaron en escuelas de Fe y Alegría

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Noelbis Aguilar, directora nacional del Programa Escuela de Fe y Alegría Venezuela, reveló en un trabajo especial de Efecto Cocuyo que hasta el miércoles 13 de enero habían renunciado 30 maestros de planteles educativos del Movimiento de Educación Popular.

La directiva aseguró que muchos educadores tenían la expectativa de que las condiciones salariales mejoraran durante el primer trimestre de este año escolar, pero esto no sucedió.

Los bajos salarios han llevado a los educadores a migrar a otras actividades económicas o desarrollar emprendimientos para generar más ingresos para satisfacer sus necesidades básicas.

“Los pasajes del transporte público están muy costosos, a muchos se les va la quincena en eso, por lo que terminan financiando el trabajo. La gente ha comenzado a sacar sus cuentas y con mucho dolor se han visto en la necesidad de tomar una decisión”, lamentó Aguilar.

Cinco mil muchachos no se inscribieron para este nuevo año escolar

Según el reportaje, y por los datos aportados por la también educadora, las escuelas de Fe y Alegría cerraron el año escolar pasado con 106.000 estudiantes, en medio de la pandemia del Coronavirus que obligó a migrar a la educación a distancia desde marzo. Para enero de este 2021 contaban con 101.000 inscritos, con lo cual 5 mil estudiantes no se inscribieron para este lapso.

Aguilar calculó que un 10 % de esos alumnos salieron del país por las fronteras con Colombia y Brasil, otros se mudaron dentro del territorio. “Aparte de ello los padres no formalizaron la inscripción, se desconoce si volverán”, dijo y señaló que aún así mantienen el proceso de registro abierto.

La directora del Programa Escuela calificó este año de “atípico” y mencionó que hay padres, madres y representantes que han decidido retirar a sus hijos de los planteles y, en su lugar, contratar a docentes particulares que acudan a sus casas, a la espera que se retomen las clases presenciales.

Sin embargo, reconoció el riesgo de que algunos niños y niñas, y particularmente adolescentes, no se reincorporen al sistema escolar. Esto debido a que, por la crisis económica que atraviesa Venezuela, decidan abandonar los estudios y ponerse a trabajar para ayudar a sus familias.

Afirmó que estas circunstancias no solo afectan el futuro del estudiante, sino del país. “Estamos poniendo lo mejor de nosotros para mitigar los riesgo de abandono, pero no tenemos controladas todas las variables. No estamos viviendo tiempos fáciles, esto nos llama a poner nuestra mejor disposición y creatividad para sacar esta propuesta educativa adelante”, expresó.

Trabajo especial de Efecto Cocuyo, publicado el sábado 16 de enero