Trueque de productos resucita uso del motor fuera de borda en algunas zonas warao

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Desde mediados del 2021 la economía de los waraos en las zonas selváticas de Delta Amacuro se cimenta sobre el trueque de productos donde participan originarios y extranjeros de Guayana o Trinidad y Tobago.

El ocumo, plátano, caña de azúcar y el pescado de mar y agua dulce forman parte de la oferta de los originarios. Desde la profundización de la crisis, los productos agrícolas y pesqueros dejaron de ser traslados a centros de consumo en Tucupita, capital de Delta Amacuro, y Barrancas del Orinoco al sur del estado Monagas.

Esta interrupción de mercado fue a consecuencia de la crisis humanitaria, y directamente se debió a la crisis del combustible que disparó el costo de la gasolina y los lubricantes.

También incidió el alto costo de las piezas de los motores fuera de borda, lo que hizo imposible viajar a Tucupita. Incluso, desde el 2019, pocos motores seguían activos.

El trueque y la nueva economía de los warao

Desde el 2019, los waraos del Delta del Orinoco iniciaron una forzada relación comercial al margen de la ley con la isla de Trinidad y Guyana.

El contrabando de aves silvestre, carne de orígen silvestre, pescado y productos agrícolas emergieron como alternativa de sobrevivencia. En un principio, eran intercambiados exclusivamente por alimentos secos y bebidas.

Desde el inicio del 2022 la economía sustentada sobre el trueque dio un nuevo giro. Se ha dado una masificación de dependencia del trueque, pero también han aumentado la oferta.

Productos como la madera y su venta a menor escala, así como la extracción de un tipo de caracol de alta demanda en la cocina trinitobaguense y guayanesa, permiten ampliar la oferta.

A mayor oferta, mayor ingreso. Aunque los waraos no negocian directamente con el dólar, sí han empezado a pedir otros productos distintos a los de primera necesidad.

Ahora incluyen el pedido de motores fuera de borda, pero de bajo caballaje o potencia como los motores de 2 caballos de fuerza.

Esto representa para los waraos la relativa facilidad de volver a navegar sin remar,y en un tiempo relativamente corto con respecto a una navegación exclusivamente a remo.

Si una familia warao tarda en arribar a Tucupita, la capital de Delta Amacuro cinco días, con un motor fuera de borda de dos caballos, acorta el tiempo a 14 horas de viaje.

Según las fuentes, los pedidos de los “fuera de borda” no abundan, pero “ya hay varios” que tienen sus motores de dos caballos.

En otrora, los motores de mayor uso eran de 40, 48 y 75 HP, mucho de los cuales aún existen. Estos motores están resguardados por no poder ser usados.

Con los motores de 40, 48 y 75 HP, los waraos viajaban por un tiempo entre 4 y 6 horas. El tiempo máximo de 12 en embarcaciones cargadas con insumos.