Tucupita Marcano en el equipo grande de los Padres de San Diego

Tucupita Marcano, hijo de Raúl «Tucupita» Marcano, comenzó a construir su propio nombre hace algunos meses. El 29 de marzo colocó su nombre de manera oficial en la lista de peloteros de los Padres de San Diego.

El debutante tiene 21 años, y su padre Raúl «Tucupita» Marcano creía firmemente en el talento de su hijo al punto de colocarlo en en la red de los cazatalentos en febrero de 2017.

De Tucupita se ha dicho que el mánager de los Padres de San Diego, Jayce Tingler, probó la calidad del novato en varias posiciones y éste demostró que su capacidad en todas las zonas donde fue probado.

Tucupita Marcano es el primer nacido en Delta Amacuro en llegar a un equipo de Grandes Ligas.

«La pasión lleva al sacrificio, el sacrificio lleva al esfuerzo y el esfuerzo lleva al triunfo», publicó el pelotero el 14 de marzo y luego de anotarse su primer gran logro al ingresar al equipo tras un exitoso Spring Training la noticia se ha hecho viral en su natal Tucupita, una zona empobrecida en el sur de Venezuela.

El chamo de Tucupita bateó .405 de promedio y se impuso por encima de varias figuras de peso que aspiraban quedarse en el equipo grande de San Diego.

En 26 compromisos conectó 17 imparables, incluidos cuatro dobles, un triple y un jonrón, impulsó ocho carreras y recibió cuatro boletos para dejar un astronómico promedio de .405 y un OPS extraordinario de 1.098.

Venezuela y el Delta estan de fiesta, Tucupita Marcano hace historia Primer Deltano en subir a un equipo de Grandes…

Publicado por Museo Del Deporte Del Estado Delta Amacuro en Martes, 30 de marzo de 2021

Tucupita

Tucupita es el nombre de la capital del estado Delta Amacuro, nombre con el que también se popularizó en la década de los años 90, Raúl Marcano, padre de Tucupita Marcano.

En honor a la ciudad y su popular apodo, Raúl Marcano decidió bautizar como nombre de pila a su hijo como Tucupita Marcano. Ahora lleva consigo la historia de su padre, el nombre de su ciudad natal como nombre de pila y la historia de una empobrecida región que recuerda los orígenes humildes del ahora pelotero de las grandes ligas.

Tucupita, la capital, es una ciudad ubicada en el sur de Venezuela, a seis horas del Atlántico si se navega en una lancha con un motor fuera de borda. Está 30 minutos del río Orinoco, el mismo que empalma a Colombia y Venezuela a través del Guaviare en Colombia hasta su confluencia en el río Meta.

Apure, Guárico, Anzoátegui y Monagas, parte del estado Bolívar son «bañados» por el Orinoco; y Tucupita, la capital de Delta Amacuro, está justo al lado del río Manamo, uno de los afluentes del Orinoco.

La cercanía de Delta Amacuro con la isla de Trinidad y Tobago, Guyana y otras islas del Caribe ha facilitado el auge delictivo relacionado con el tráfico de personas, de droga, armas, combustible y minerales de todo tipo.

Tucupita es la ciudad convertida por los políticos en una región altamente dependiente del gobierno local y nacional, aunque los asiáticos también se han convertido en uno de los sectores privados que más puestos de trabajo ofrece.

La riqueza natural y la ventaja de la ubicación geográfica tendiente a convertir a Delta Amacuro en una zona altamente turística y de producción agrícola de extraordinaria capacidad, ha sido desaprovechado por los organismos públicos y privados.

En el fondo que se observa en la gráfica entrenaba Tucupita Marcano, aquí también jugo Darwin Machis. Foto tomada en enero de 2020. Foto: Radio Fe y Alegría Noticias

Ninguno de los proyectos multimillonarios para construcción de infraestructuras de servicios, empresas mixtas y deportivas no han llegado a realizarse.

Así por ejemplo, el estadio de Pinto Salinas donde Tucupita Marcano entrenaba junto a su padre y otros cinco deltanos, es lo más similar a un potrero. En algún momento hubo un proyecto con recurso asignado para convertirlo en un polideportivo con las características que implica un espacio deportivo con esta denominación.

Hasta Darwin Machis jugó en el potrero de Pinto Salinas. Sobre este mismo espacio Noel Sanvivente en su etapa como directo técnico de la Vinotinto, en una breve visita al estadio de Pinto Salinas dijo: «Jugar fútbol aquí es un crimen».