Un solo laboratorio no es suficiente para pruebas PCR del Coronavirus

La doctora Patricia Valenzuela compartió con Radio Fe y Alegría Noticias su evaluación como profesional de la salud de cómo se abordando la realidad de la COVID-19 en en el país.

Describe que en Venezuela se tiene un conteo de números de casos diariamente que es notificado por voceros del ejecutivo nacional. Son aquellos casos confirmados con la prueba PCR (Reacción en Cadena de la Polimarasa) en tiempo real del virus SARVS COV-II que produce el COVID-19.

Esta prueba consiste en la identificación de partes del virus, identificación molecular del virus propiamente dicho y es lo que permite confirmar los casos y los diagnósticos.

La infectóloga señala que la controversia surge cuando se cuenta con un solo laboratorio, el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel en la Ciudad Universitaria, donde se está elaborando esta prueba porque es allí donde se encuentran los reactivos y los equipos.

Es la única institución que está autorizada por el Estado para la realización de la PCR. En consecuencia, deja un solo laboratorio para todo el país. Esto quiere decir que aquellas muestras de casos sospechosos que estén en otros estados deben ser trasladadas hasta Caracas hacia el Instituto Nacional de Higiene.

Esta situación general, afirma la miembro de la Sociedad Venezolana de Infectología, origina un retraso entre el diagnóstico del caso sospechoso, llevar la muestra y devolver el resultado a su sitio de origen.

Estima que el número de muestras que se están procesando diariamente con la prueba de PCR es un número bastante bajo.

“Y uno de los primeros obstáculos que tenemos es que existe un solo laboratorio para todo el país”

La médico cree que debería ser mucho más alto el número de pruebas ya que en otros países donde ha habido un número grande de casos el número de exámenes supera las 1000 por día.

Esto se hace con la finalidad de lograr una mejor identificación de diagnóstico de casos, de aislamientos, control de contactos. Además, este modelo pemitiría aplicar una política de vigilancia epidemiológica más efectiva.

Sin embargo, reseña que en Venezuela se están haciendo las pruebas de diagnóstico rápido. Estos son chequeos con los cuales se identifican los anticuerpos inmunoglobina M, E, e inmunoglobina G contra SARVS-COVD-II.

El detalle con estas pruebas es que, por los múltiples estudios que se han hecho a nivel mundial, el individuo comienza a desarrollar anticuerpos o defensas contra el virus a partir del día 7.

Eso deja una gran brecha desde que hubo el contacto al momento en que empiezan los signos y los síntomas, que es la fase aguda propiamente dicha, hasta el tiempo ideal para hacer el diagnóstico para aplicar la prueba PCR en tiempo real.

Además, es la prueba recomendada por la OMS para la confirmación de casos de COVID-19.

La realidad venezolana deja la duda, y en algunos casos la falsa seguridad, de que hay un control de la epidemia en el país, de que los casos no son tan altos. Y es que una de las hipótesis que se maneja es que el número de pruebas que se está realizando no es el suficiente .

Entre el sábado y el domingo de esta semana se han reportado 82 casos de Coronavirus en el país. La vicepresidenta ejecutiva de la república señala que la mayoría de los nuevos casos son importados, principalmente de Colombia, Perú y Brasil.

A mediados de esta semana surgió una controversia entre la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales y el constituyente Diosdado Cabello.

Los científicos publicaron un informe en el que se refleja que de acuerdo a proyecciones matemáticas Venezuela pudiera registrar para el mes de junio una rango mínimo de 1000 casos diarios hasta un máximo de 4000.

¿Y la vacuna para cuándo?

Los esfuerzos que a nivel mundial se han estado haciendo para dar con el hallazgo de una vacuna y de tratamientos más eficaces contra el COVID-19 se orientan, por lo pronto, en la elaboración de un antiviral específico contra el SARVS-II, el nuevo virus que produce la enfermedad convertida hoy en día en pandemia.

En Estados Unidos, por ejemplo, se desarrolla un trabajo interesante con el Remdesivir. Por cierto, en este equipo de la Universidad de Boston participa el médico venezolano Francisco Marti como uno de los principales investigadores de la prueba.

El antiviral Remdesivir se utilizó desde el 2001 hasta el 2003 para combatir el SARVS-I. Luego se aplicó contra el MERHS en el año 2012.

Actualmente se lleva a cabo un experimento con una muestra de pacientes, con un grupo control, y hasta ahora los resultados han sido muy optimistas.

En los casos graves que han requerido ingresar a la unidad de terapia intensiva y tener soporte con ventilación mecánica son los que mejor han evolucionado y han dejado de utilizarla ventilación mecánica invasiva.

Se espera que a finales de mayo se obtengan los resultados finales de la experimentación con el antiviral para luego plantear el tratamiento con el Remdesivir en casos clínicamente graves.

En el caso de las vacunas es que el proceso de elaboración, composición y experimentación de efectividad es un poco más largo porque deben cumplirse las 4 fases caracterizadas por la cautela y la meticulosidad ya que sería una vacuna que se va a administrar a nivel mundial para un gran número de personas. Por eso es que deben cumplirse todos los protocolos de seguridad y calidad.

Otro aspecto a tomar en cuenta es verificar el índice de desarrollo de anticuerpos en las personas a quienes se aplica.

Valenzuela aclara que hay diferentes tipos de vacunas que pudieran aplicarse. Hay las que se aplican a vivos atenuados y a vivos inactivados.

También existen diferentes maneras de vacunar. Hay presentaciones intradérmicas, subcutáneas, inhaladas. Y estos elementos igualmente forman parte del desarrollo de las vacunas.

Por estas razones es que se habla que entre un año y año medio, siguiendo todos los parámetros referidos, se pudiera dar con un conjunto de vacunas efectivas contra la COVID-19.

Con respecto a otros antivirales como Cloroquina, Hidroxicloroquina, Lopinerenatovir, revela que se han obtenidos muchos datos que a veces son controversiales. No tienen grupo control ni se han probado en grupos numerosos de pacientes.