Una Palabra Oportuna No. 1195

Oración de la mañana. Miércoles 30 de junio de 2021.

Por Mireya Escalante.

Para amarlo hay que conocerlo. Mateo 8: 28-34

Hoy la Palabra trae la historia de dos endemoniados que violentaban  a quienes pasaban cerca. Jesús, como siempre, se condolió de ellos y hasta les hizo caso, porque envió los demonios a una manada de cochinos, que terminaron lanzándose al agua.

Realmente sería una cosa impactante que asustó mucho a la gente, tanto que le pidieron  al Señor que se fuera. Tal vez hayas vivido la experiencia en algún momento, como yo, de querer expulsar al Señor de tu vida, de querer alejarlo, fundamentalmente por desconocimiento de su manera de ser y de proceder. Porque creemos que nos pide cosas que consideramos importantes y preferimos alejarlo, esconderlo, no oírlo.

También nos puede ocurrir que aferrados a algo o alguien, le pedimos que lo mantenga cerca de nosotros y al no ocurrir, simplemente lo negamos o cortamos relaciones con Él. En ambos casos, la razón es que no lo entendemos porque no lo conocemos.  Si empezamos a descubrir su misericordia, su amor incondicional y su entrega total, entenderíamos que, más importante que algunos cerdos que tratamos de defender, es la vida y la felicidad de dos personas.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.