Oración de la mañana. Lunes 05 de julio de 2021.
Por Mireya Escalante.
Las consentidas de Jesús (Mateo 9,18-26)
La mujer en la época de Jesús era un ser de segunda categoría. La palabra de hoy curiosamente nos trae la curación de dos mujeres. Una niña que acababa de morir y una enferma de hemorragias.
Esto hasta cierto punto es una demostración de que el Señor no hace milagros como señales, porque hubiera escogido siempre a hombres. Más bien son signos de a quién Él abre su corazón de amor y misericordia.
Hoy hay también seres de segunda, las mujeres y los desechados de la sociedad. Jesús nos está haciendo entender a quién debemos, cómo cristianos, mirar con más atención.
A la enferma se le estaba yendo la vida, como a tantos hoy, no sólo por el COVID que ataca sin piedad a personas cercanas, si no por otras enfermedades del cuerpo o del alma, que no somos capaces de enfrentar, por no contar con los recursos necesarios.
Su fe, la impulsó, hizo que se arriesgara a acercarse a Jesús y apenas tocar su manto, confiada en que eso cambiaría su situación.
Esa fe es la que necesitamos hoy para oír a Jesús cuando nos dé ánimo y nos llame: hija, hijo.
Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.