Una Palabra Oportuna No. 1362

Oración de la noche. Martes 19 de octubre de 2021.

Por Hna. Elena Azofra

Respiro profundo dos veces mientras levanto los hombros hasta las orejas.

Tomo conciencia de mis sentimientos profundos nombrándolos: alegría, cansancio, esperanza… (Sin calificarlos)

Nos dice Dios a través de un salmo: «Buscad mi rostro» y contesta el salmista en nombre de todos: «Tu rostro buscaré, Señor, no me apartes tu rostro».

Recuerdo haber visto muchas veces el rostro de Dios cercano: la Eucaristía, la Palabra, momentos fuertes de conversión y perdón, un bello paisaje, gestos de humanidad, mis alegres estudiantes, el amor de mi familia, la fidelidad y la lealtad de los consagrados por el Reino, los cariños de los amigos y amigas… incluso en los enfermos, los pobres y en  los que sufren con esa inquebrantable fe y aceptación humilde…

Hay también otros rostros de Dios  que ahora no escribo.

Saboreo la hermosura de ese ROSTRO DE DIOS que se nos revela a diario. Cierro los ojos para hacer silencio de adoración.

¡Señor, NO dejes de mostrarnos tu rostro cerca! Ahora tenemos unos ojos más limpios para seguir buscándote.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.