Una Palabra Oportuna No. 1367

palabra

Oración de la mañana. Viernes 22 de octubre de 2021.

Por Herlinda Gamboa. Narra Julitze Mayurel.

Cafecito de la esperanza en camino de conversión

Señor Jesús,  se está  colando un café cargado de sabiduría  divina que hoy nos regala tu Palabra a través de estos textos. Pablo nos ayuda a reflexionar en esa tensión propia del ser humano, nuestra pequeña lucha diaria. Aceptarla es parte del vivir cristiano. Ser conscientes de que no todo en nosotros es anhelo espiritual, sino que también hay actitudes negativas que nos hacen pisar con los pies en la tierra, conscientes del barro del que estamos hechos. Un barro que se dignifica dejándose trabajar interiormente por la Palabra, por los compromisos, por el servicio, por la utilidad de la vasija que somos.

A veces la vasija se resquebraja y hay que reparar las fisuras de nuestro interior con el oro de la gracia para seguir sirviendo, amando, siendo útiles. Lo transformas, embelleces y le das luminosidad hasta que llegue nuestro tiempo de entrega total. En el Evangelio  nos cuestionas fuertemente, porque  nos resulta fácil interpretar los fenómenos naturales, las señales del tiempo. Qué difícil interpretar los signos de los tiempos. Son tantos y tan variados, por no decir contradictorios… Los signos de los tiempos en que vivimos nos desconciertan.

Estamos instalados en el tiempo de la mediocridad, quien se atreve a dar señales de creatividad, de genialidad o de honradez y bondad, se vuelve peligroso…Nos invitas a llegar a un acuerdo con el enemigo mientras se va de camino antes de llegar al juez; cultivar el diálogo donde ambas partes llegan a acordar con el corazón y la mente lúcidas, la mejor manera de solucionar los conflictos. Es un enriquecimiento mutuo y sabiduría temporal. Debemos evitar el miedo que la mediocridad produce. Si claudicamos, ya estamos condenados. El mundo es de los osados, sabiendo que la genialidad o la aceptación de compromiso es un riesgo.

Danos tu amor y gracia que eso nos basta. Amén.  PAZ Y BIEN.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.