Una Palabra Oportuna No. 1378

Tips para discernir la realidad. Miércoles 27 de octubre de 2021.

Por Antonio Pérez Esclarín.

Necesitamos alimentar la esperanza

En Venezuela necesitamos alimentar una esperanza inquebrantable, que nace de una confianza profunda de que el Dios de la vida sigue actuando a través de numerosas personas solidarias y generosas, que no se rinden y siguen empeñadas en construir un país reconciliado y próspero, que nos permita a todos vida digna.

Por eso Fe y Alegría se ha propuesto en este nuevo curso escolar educar con esperanza, pues ella misma es una propuesta esperanzadora que nos abre al horizonte de la Venezuela posible. Para los cristianos la esperanza se sustentan la resurrección. Jesús pasó por sufrimiento y Cruz, pero resucitó y su victoria sobre la muerte aviva nuestros esfuerzos para derribar las estructuras que causan sufrimiento y muerte.

Por ello la esperanza se alimenta del trabajo y testimonio concreto de numerosos educadores y personas solidarias que demuestran que es posible vivir de un modo servicial y generoso y así gestar otra Venezuela más justa y más humana. En consecuencia, la esperanza cristiana es activa y audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridad e intereses individuales, que estrechan el horizonte, para abrirse a los grandes ideales que hacen la vida más bella y más digna para todos. Por ello trabajemos y caminemos en esperanza.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.