Una Palabra Oportuna No. 2048

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Oración de la noche. Domingo 25 de septiembre de 2022.

Por José Francisco Aranguren. Narra Marco Martínez

Padre del cielo, en esta noche me rindo a tus pies, hago silencio y escucho tu palabra. Quiero ser arcilla entre tus manos. Dame tu gracia que me agracia. Hago unos segundos de silencio.

Agradezco todo lo que haces por mí y por el mundo, me abro a tu amor y te pido que abras mis sentidos a tu presencia oculta y silenciosa para quien anda disperso y en lo suyo…

Sabes bien que en esta semana le he fallado a mi hermano, he estado en lo mío y se me pasa lo tuyo, el buscar al otro, el dedicarle mi tiempo y energías. Te pido perdón en silencio por eso.

Ahora me abro a tu palabra que hoy me dice que el único pecado que existe es olvidarse del que me necesita. Mi grado de acercamiento a ti, Padre bueno, es el grado de acercamiento al otro. Lo demás es idolatría. Y sabes que a veces yo y algunos de mis hermanos andamos en idolatría pensando que te servimos a ti sin ver al hermano. Sácanos, Señor, de ese terrible error.

Te renuevo mi compromiso hoy, quiero estar atento a tus sugerencias. Dame tu amor y tu gracia que eso me basta.

Amén.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.