Una Palabra Oportuna No. 2050

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Actitudes. Lunes 26 de septiembre de 2022.

Por Antonio Pérez Esclarín.

Amar la vida

El comienzo de un nuevo curso escolar debería llevarnos al compromiso de fomentar una educación que siembre un amor intenso a la vida. Amarla cada día y todos los días con pasión.  Amar la propia vida y la vida de los demás, ya que todos somos hermanos. Amar la vida de los débiles y de los pobres, la vida naciente y la vida ya pasada.

Amar la vida de la naturaleza, cultivar el amor a las plantas, a los animales, a los ríos. Fomentar la fraternidad universal y cósmica. Para amar la vida debemos aprender a admirar. El amor antes que cumplir nos invita a admirar, a dejarnos envolver y sorprender por la vida, contemplarla en su misterio. El amor desencadena el agradecimiento, agradecer el gran regalo de la vida y todos los regalos que recibimos cada día y todos los días.

Amar la vida es también respetarla y protegerla, sin respeto a la vida no hay paz ni convivencia. Amar la vida es curarla, curar las heridas del cuerpo y del alma, la enfermedad y el sufrimiento.

Acompañar a los heridos, a los que sufren y mal viven, a los que ya no encuentran motivos para seguir viviendo. Ser capaces de brindar razones para luchar, sufrir, vivir, y esperar.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.