Una Palabra Oportuna No. 389

Espiritualidad. Jueves 25 de junio de 2020.

Por Mireya Escalante.

La verdadera oración

Hoy la Palabra nos trae un mensaje claro que responde a la situación que vivimos por la Pandemia. Sabemos que la mayor protección es quedarnos en casa y nos molesta que otros no lo hagan, la única forma de protegernos es cuando lo hacemos todos. Rezamos por ello y porque esto pase.

Pero, al leer vemos que Él nos está diciendo que no todo el que diga Señor, Señor, estará con el Padre, lo hará quien cumpla su voluntad. 

¿Cómo saber cuáles es? ¿Cómo  saber qué quiere Dios de nosotros? Nos lo dijo Miqueas: “Que practiquemos la justicia, amemos la misericordia y caminemos humildemente con nuestro Dios”.

A la luz de ello, pensemos que si estamos encerrados en nuestras casas, en donde recibimos nuestros ingresos, poco o mucho, no caemos en cuenta que otros  no pueden hacerlo y su decisión está entre el hambre o el virus.

Es por eso que para protegernos no basta decir Señor, Señor… tenemos un compromiso de misericordia con el hermano hambriento, tenemos el deber de ser justos con quien necesita ayuda para protegerse y, actuar con humildad. Pensemos en José Gregorio Hernández quien vivió así en circunstancias similares, pidámosle el milagro de transformar nuestro corazón.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.