Una Palabra Oportuna No. 400

Oración de la mañana. Domingo 28 de junio de 2020.

Cafecito de la esperanza, domingo de vuelta a casa para compartir y celebrar

Por Herlinda Gamboa. Voz  Julitze Maryurel.

Señor Jesús, despertamos en este amanecer de domingo tranquilos y seguros, estamos en casa. Después de caminar por días, semanas y meses junto a miles de hermanos migrantes que regresan cansados y esperanzados de volver a su tierra. Es consolador encontrar que nos tienes preparado «una cama, una mesa y un candil encendido». El descanso, el alimento y la luz de la solidaridad fraterna presente en tantos refugios que acogen a todos sin distinción. Gestos solidarios, manos amigas que devuelven la fe, la confianza en la vida.

Un café para agradecer la vocación, la llamada a seguir comprometidos con la misión de hacer presente tu Reino. Dejarlo todo para ir contigo, entregar la vida para ganarla.

Está amaneciendo, caminas, siempre de camino. Intento seguir tus huellas, necesito encontrarte, darle sentido a mi búsqueda, experimentar tu cercanía. Quiero ir contigo, escucharte.

Me hace bien quedarme aquí un rato, no sé si rezo, lo importante es sentir tu amor que me consuela, simplemente callo, espero… confío. Vuelvo a escuchar tu llamada y renuevo el amor primero. Aquí estamos dispuestos a seguirte.

 Danos tu amor y gracia que eso nos basta. Amén.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.