Una Palabra Oportuna No. 435

Oración de la noche. Lunes 06 de julio de 2020.

Por José Francisco Aranguren, SJ.

Preparémonos para la oración de la noche

Padre bueno, al llegar la noche bajo mi ritmo, quiero silenciarme y escucharte. Me mueve el querer ser tu discípulo, quiero oír tu voz que me ha estado hablando a lo largo del día. Por eso te agradezco por todo lo que haya podido ocurrir hoy, a mis seres queridos, a mí, como al resto de mis hermanos.

Quiero bajar a lo profundo y ver eso desde ti, con ojos de ilusión, de asombro, como quien recibe un regalo inesperado. Veo mi día desde allí.

Quiero que mi fe en que tú estás detrás me cure, me sane, me restituya la confianza. Quiero cerrar mi día expresándote que puedes seguir contando conmigo.

Me despido de la madre diciendo dulce corazón de María, sé la salvación del alma mía.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.