Una Palabra Oportuna No. 458

Interioridad. Domingo 12 de julio de 2020.

Por Herlinda Gamboa. Voz Julitze Maryurel.

Interioridad: un espacio para escuchar el gozo y el dolor, la caricia y la espina

Descubrir y saborear la perla que cada realidad lleva dentro, escuchar la melodía, la sabiduría que encierra.

Es más frecuente acoger y recibir la caricia y el gozo… También es importante recibir, escuchar el dolor, mirarlo de frente y oír su lamento convertido en  melodía.

Se trata de crecer y no vivir sólo en los abrazos. Todo dolor es la señal de algo que perdió su equilibrio, por eso, cuando algo nos duele, más adentro, en el alma, en el espíritu, es un buen ejercicio pararnos y observar de dónde viene y cuáles son sus tonos, sus síntomas.

El ejemplo es la sabiduría paciente del árbol, que acoge las estaciones que por él pasan, acepta al pájaro y al viento, dejando que cada uno le comunique su ser, dejándose cambiar, sin perder su identidad. Aunque parece morir, la secreta savia recorre su entraña.

No se aferra a las hojas en otoño, es amigo del viento que se las arrebata, no retiene el fruto en su madurez. El árbol encierra el misterio de la vida y de la muerte que de otra manera nos define también a nosotros, y constituye el gran misterio para la escucha.

Hagamos un espacio para escuchar el gozo y el dolor, la caricia y la espina.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.