Una Palabra Oportuna No. 476

Oración de la mañana. Viernes 17 de julio de 2020.

Por Edgar Magallanes, SJ.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Entro en la presencia de Dios Amor y le abro mi vida.

Te pido Señor: que yo quiera lo que quieres tú, que yo haga lo que haces tú y lo haga a tu modo.

Dice Jesús: Si comprendieran lo que significa «misericordia quiero y no sacrificio», no condenarías a los que no tienen culpa.

Reflexiono:

La ley es necesaria para que funcione la sociedad, pero la misericordia es lo más personal. Asumir el dolor del otro y presentarlo en el corazón a Dios es fuente que salva, reconcilia y mueve al amor y servicio para un mundo cada vez más fraterno y democrático.

Me pregunto:

¿Prefiero la ley impersonal que no me compromete con el otro?

¿O prefiero ser ventana de la acción de Dios en medio de la gente?

Le agradezco a Jesús el encuentro, le encomiendo el día y rezo por la salud del mundo.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.