Una Palabra Oportuna No. 511

Oración de la noche. Sábado 25 de julio de 2020.

Por  Javier. A. Fuenmayor, SJ

“Bendito sea Dios, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales” (Ef 1,3). Gracias Señor por todos los dones que tú nos das, Dios de la vida y el amor.

Te encuentro obrando misericordia en todas las cosas de la vida. Dejo resonar la palabra de Jesús: “El que quiera ser grande entre ustedes, que sea el que los sirva” (Mt 20, 26). Amigo Jesús, ayúdame a que en todo lo que haga pueda siempre amar y servir.

Señor, “¿No es mi mediocridad máscara tras la que se oculta lo peor para permanecer impenetrable?” (Karl Rahner). Quiero ser reconciliado y sanado por ti. Perdóname y transforma mi pobre corazón siempre con tu misericordia.

“Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi interior a su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios” (Salmo 102).

María, Madre mía, ponnos siempre muy cerca de Jesús.

Amén.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.