Una Palabra Oportuna No. 543

Oración de la noche. Domingo 02 de agosto de 2020.

Por  Javier. A. Fuenmayor, SJ.

“Gusten y vean qué bueno es el Señor: ¡Feliz quien se refugia en él! Respeten al Señor sus consagrados, que nada les falta a quienes lo respetan” (Sal 34 (33), 9-10).

“¡Que te den gracias los pueblos, oh Dios, que todos los pueblos te den gracias!” (Sal 67 (66), 4). Te agradezco todos los bienes recibidos de tu bondad.

Desde la serenidad del corazón discierno ante ti, mi Dios, tu presencia en la vida. Aquí estás en cada experiencia vivida. Llamas al encuentro con los hermanos, a la generosidad y solidaridad desde nuestra pobreza: “No hace falta que se vayan. Denles ustedes de comer” (Mt 14, 16). Haznos generosos y solidarios para que de palabra y obra ayudemos a muchos al encuentro personal y salvador contigo.

Padre, soy pecador. Ten misericordia de mí. Renuévame con tu gracia.

“Señor, te suplico que apartes de mí cuanto me arranca, separa y aleja de Ti y a Ti de mí. Aparta de mí lo que me hace mezquino, lo que me hace seco, lo que me hace rígido, complicado, abatido, lo que me hace indigno de que me visites, me corrijas, de que me ames y me quieras bien” (Oración San Pedro Fabro, SJ). Amén.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.