Una Palabra Oportuna No. 569

Espiritualidad. Domingo 09 de agosto de 2020.

Por José María Rodríguez Olaizola, Sj. Voz Alexander medina.

Discípulos de aquel que amó primero

Pedro Casaldáliga acaba de dar el último paso. Tantos poemas que para mí fueron faro en momentos de mucha tormenta. Tantas palabras que fueron la manera en que Dios se convirtió en caricia a través de su amigo poeta.

Tanta ternura. Tanto grito de justicia. Tanta belleza nacida de los pies descalzos atravesando la tierra herida.

Un día escribió: «Al final del camino me preguntarán, ¿has vivido, has amado? Y sin decir nada, abriré un corazón lleno de nombres»

Ya no cabían más, de tanto amor. Llegaste…

Y tu paz armada seguirá siendo sabiduría de un hermano mayor, cuando apriete el frío y muerda un poco la soledad. ¡Gracias, por tanto!

Será una paz armada, compañeros, Será toda la vida esta batalla, que el cráter de la carne sólo calla, cuando la muerte acalla sus braceros.

Sin lumbre en el hogar y el sueño mudo, sin hijos las rodillas y la boca.

A veces sentiréis que el hielo os toca; la soledad os besará a menudo.

No es que dejéis el corazón sin bodas; habréis de amarlo todo, todos, todas; discípulos de aquél que amó primero.

Perdida por el Reino y conquistada, será una paz tan libre como armada, será el amor amado a cuerpo entero.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.